Jueves 16 de Diciembre de 2010
Estoy rebasado de bronca de ver la miseria política de este país. De ver la especulación morbosa de una muerte para usarla como disparador de una suba en las encuestas que se iban al precipicio del partido gobernante y seguir con las dádivas, las coimas, los ocultamientos de corrupción por poder. La chatura política de una oposición que no encuentra grandeza en los renunciamientos esperados por el pueblo buscando un consenso para gobernar con honestidad y eficiencia a nuestra Nación con un plan creíble. El abuso en los promocionados "empleos" de los planes de trabajo, donde los punteros políticos cobran su comisión para anotarlos como receptores de estos "mentirosos e inmorales" planes. Así bajan los índices de desempleo. Vergonzoso. Los jubilados, sepultados en sus derechos constitucionales y ver las colas para conseguir un turno para que los atienda un médico o le aprueben un estudio en el Pami, haciendo colas de horas y teniendo que irse como vinieron, muchas veces, con las manos vacías. Y los viejos que se siguen muriendo con la bronca de ver sus juicios de 15, 20 años sin resolver. ¿Y los derechos humanos? Otra vergüenza. Los niños que siguen muriendo en nuestro Noreste por desnutrición y nos jactamos de que seguiremos pagando deuda con reservas del Tesoro Nacional al Club de París. Un presupuesto que hace agua en todos los índices usados y que pretenden que se lo apruebe "a libro cerrado" siguiendo con las barbaridades de los datos dados oficialmente por el Indec, logrando así el oficialismo seguir manejando indiscriminadamente los fondos públicos. ¡Argentinos, a despabilarse!
Walter Lenzi, wlenzi@arnet.com.ar