Domingo 15 de Febrero de 2009
El Programa Jefes de Hogar comenzó a gestionarse a principios de 2002, durante el mandato de Eduardo Duhalde, como respuesta a una crisis sin precedentes en la Argentina. Pero durante el gobierno de Néstor Kirchner el plan pasó al Ministerio de Trabajo, frenando el ingreso de beneficiarios y promoviendo traspasos hacia el programa Familias o el Seguro de Capacitación y Empleo (SCyE).
La decisión se escudó en "el horizonte de recuperación económica". Habiendo alcanzado en 2002 más de 2 millones de beneficiarios, en la actualidad el Jefes cuenta unos 668.000 en el país (150 pesos mensuales).
Lanzado en 2003, aún se mantiene el Programa de Empleo Comunitario (PEC) para desocupados mayores de 18 años que no cumplieron con los requisitos del Jefes. Abona 150 pesos por mes, por 20 ó 30 horas semanales en la tarea.
El Familias —creado en 2004— no exige contraprestación laboral (para evitar el clientelismo) y la condición es que las se presenten dos veces al año certificados de escolaridad y vacunación de sus hijos.
Tiene un ingreso no remunerativo mensual que varía según la cantidad de menores de 19 años a cargo, o discapacitados de cualquier edad (va de los $155 hasta una pensión no contributiva). Y busca que los beneficiarios accedan a servicios que presten los municipios.
El SCyE, también creado en 2004, aplica políticas de apoyo a los desocupados del Jefes de Hogar en la búsqueda de empleo. También actualiza las competencias laborales de los beneficiarios y apuesta a su inserción laboral. El SCyE se realiza de manera progresiva con convenios entre Trabajo y los municipios. Tiene un límite de dos años y una prestación monetaria no remunerativa de 225 pesos durante los primeros 18 meses y de 200, cada 30 días, durante los últimos 6. El tiempo de permanencia es computable a la jubilación.