Histórica despenalización
El martes 25 de agosto quedará registrado para siempre en la historia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Ese día el máximo Tribunal de Garantías Constitucionales decidió, por unanimidad, despenalizar el consumo de marihuana, siempre que se limite al ámbito privado y no involucre a menores de edad.

Sábado 29 de Agosto de 2009

El martes 25 de agosto quedará registrado para siempre en la historia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Ese día el máximo Tribunal de Garantías Constitucionales decidió, por unanimidad, despenalizar el consumo de marihuana, siempre que se limite al ámbito privado y no involucre a menores de edad. La Corte se pronunció en la causa "Arriola", en el que dos vendedores de drogas sufrieron condenas mientras que cinco consumidores no sufrieron condena alguna. En mi opinión, el meollo del histórico fallo se encuentra en la postura del doctor Ricardo Lorenzetti, para quien "el artículo 19 de la Constitución Nacional reconoce un ámbito en el que cada adulto es soberano para tomar decisiones libres sobre su estilo de vida" (La Capital). Dicha norma consagra el ámbito de intimidad de las personas y su violación atenta contra la filosofía progresista de la Constitución nacional. "Las acciones privadas de los hombres", reza el artículo 19, "que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están reservadas a Dios y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe". Gracias a este fallo, a partir de ahora toda persona mayor de edad podrá consumir libremente marihuana en el ámbito privado. Me parece perfecto. Toda persona mayor de edad es consciente de los riesgos que corre al consumir marihuana (aquí la educación juega un rol gravitante). Ella decide si la consume o no. Si opta por el consumo, que se atenga a las consecuencias. Pero nadie tiene el derecho, tal como lo acaba de reconocer la Corte, a inmiscuirse en su ámbito de intimidad para impedirle que se abstenga de consumir marihuana. Ambito de intimidad es sinónimo de libertad individual. El histórico fallo no ha hecho más que resguardarla.

Hernán Andrés Kruse

hkruse@fibertel.com.ar