Sábado 03 de Diciembre de 2011
Realmente da bronca escuchar por estos días los lamentos de los porteños por el final de los subsidios. Vivieron diez años becados con tarifas ridículas de luz, gas y agua, y hoy que se termina es vergonzoso ver que claman por seguir con la prevenda, o que al menos se les quite pero en cuotas durante todo el próximo año. Aquí los medios acompañan, pero con la intención de pegarle al gobierno por la vía de que es un tarifazo, cuando se trata de emparejar algo, ya que siempre pagan menos que los del interior. Sí habría que criticar al gobierno por haber subsidiado a la ciudad más rica del país, cosa que aún sigue haciendo con los transportes, colectivos, trenes y subtes. La ciudad de Buenos Aires, en su condición de ciudad-estado, cobra solamente el ABL, nuestra TGI, y no paga impuesto inmobiliario sobre las propiedades, como los nuestros provinciales, otra ventajita para nuestros paquetes conciudadanos. Aparte, la Nación sigue efectuando inversiones en esa ciudad con recursos nacionales en una ciudad que emplea en su municipio al 3 por ciento de la población total. Rosario esta muy lejos, con el 1 por ciento. Por eso, basta de llantos y paguen calladitos las tarifas que nosotros venimos pagando desde siempre más altas que ustedes.
Ricardo Castellani