Lunes 29 de Julio de 2013
Se preparó físicamente durante muchas décadas para jugar con los visitantes todos los días en un imponente estadio de Siete Colores. Pero solo bastaron minutos para que unos hinchas apasionados por ellos mismos ni dudaran en apropiarse de su destino y condenarlo a jugar su último partido en la cancha del Patrimonio de la Humanidad. El cardón del Mirador El Porito en Purmamarca pintado de azul y amarillo en mayo pasado es testigo de la pasión deportiva sin límites que contribuye a extinguir su especie en peligro que perdió la posibilidad de seguir compartiendo su encanto con las generaciones futuras. Para tener una dimensión del daño ocasionado es importante saber que el crecimiento promedio del cardón es de unos cinco centímetros por año y recién cuando han cumplido medio siglo de vida pueden brindar sus características flores blancas. Dar visibilidad a esta problemática de convivencia ciudadana en los medios de comunicación es muy importante pero no suficiente para tomar conciencia del cuidado del patrimonio y de los espacios públicos. Es necesario que los rosarinos y especialmente los hinchas de Central nos hagamos cargo de esta situación y llevemos adelante acciones concretas. Rosario le debe una disculpa a Pumamarca. Trabajemos juntos para ganar otro partido en Jujuy y volver a la máxima categoría ciudadana.
Ariel Giménez
arielegimenez@yahoo.com.ar