Miércoles 23 de Abril de 2014
En uno de sus últimos y trillados discursos, la presidente de la Nación dijo, con un mohín que pretendió ser “dulce y amoroso”, que ella se sentía madre de todos los argentinos. Cierto es que como dice el refrán: madre hay una sola y todos tenemos o tuvimos la nuestra que nos cuida, nos ama, nos educa y sobre todo nos da el ejemplo -sin sueldo ni especulación política alguna- para que seamos hombres y mujeres de bien. Por lo tanto, quiero expresarle ante tan “generosa y abarcativa expresión”, que los argentinos no necesitamos una madre colectiva, sino solamente una funcionaria que por su envergadura presida los destinos del país con la honestidad, probidad y empeño que sus mandantes esperan y reclaman.
María Cristina Grecco / DNI 6.730.357