Miércoles 22 de Abril de 2009
Los hermanos dijeron a los policías que ayer a la mañana hacían un procedimiento en la villa cercana a 27 de Febrero y Circunvalación, que entre ellos estaban enemistados. Pero para los investigadores de la Unidad Regional II ambos, que terminaron detenidos, están sospechados de haber participado en dos resonantes asaltos ocurridos en lo que va de abril. El primero fue contra la base de una empresa de vigilancia privada de Arroyito y el segundo contra un chalet del country Aldea del Lago, perpetrado el jueves de la semana pasada.
A Raúl L., de 35 años, lo conocen como Poroto y tiene varias entradas en comisarías. Según fuentes policiales, su sobrenombre comenzó a sonar cuando los investigadores comenzaron a trabajar sobre el asalto a mano armada ocurrido el 8 de abril en la sede central de la agencia de vigilancia ubicada en avellaneda al 800 bis, cuyo propietario es un ex policía.
Ese día, tres hombres armados irrumpieron en el lugar y en cuestión de pocos minutos se alzaron con unos 100 mil pesos en efectivo, una suma no precisada de dólares, alhajas y teléfonos celulares. Como el titular de la empresa asaltada era un policía retirado, la dirección del sumario investigativo quedó a cargo de la División Judiciales, con conocimiento de la jueza de instrucción Raquel Cosgaya.
Los voceros consultados ayer indicaron que la primera pista surgió a partir de la aparición del apodo de Poroto. Los pasos de la investigación derivaron luego en la probable participación de un hermano más chico del sospechoso, de nombre Cristian. Los dos, según fuentes de la Unidad Regional II, poseen antecedentes penales de peso como robo y asalto a mano armada. El más joven, incluso, estuvo implicado en un homicidio y a disposición del juzgado de Instrucción 11ª, pero ayer no se aclaró en qué estado estaba esa causa.
Allanamientos. La jueza Cosgaya firmó entonces cuatro órdenes de allanamiento que se concretaron ayer a la mañana en cuatro humildes fincas de Estados Unidos al 2800, cerca del cruce de Circunvalación con 27 de Febrero. Más de 40 policías de las agrupaciones Cuerpo y Unidades Especiales, sumados a los efectivos de Judiciales, se presentaron en el lugar con el apoyo del Grupo de Infantería de Respuesta Inmedita.
Poroto, que para los pesquisas es el principal sospechoso, y su hermano, fueron hallados en distintas viviendas ubicadas a pocos metros una de otra.
En esas dos casas y en otras dos más los investigacidores incautaron en total cinco armas de fuego, entre carabinas y revólveres calibre 22. Poroto tenía dos en su poder, Cristian una. El resto de los fierros estaba en la casa de un vecino de ambos, que en principio no habría tenido participación en los asaltos, pero se le inició una causa judicial por tenencia indebida de arma de fuego y de inmediato quedó en libertad ya que no tenía antecedentes.