Heladero y orgullo de la profesión
Soy heladero, orgulloso de mi profesión. Trato de aprender y mejorar permanentemente y tengo una empresa familiar como casi todas en la Argentina. Por eso quiero dar mi opinión sobre la "guerra de los helados".

Viernes 30 de Julio de 2010

Soy heladero, orgulloso de mi profesión. Trato de aprender y mejorar permanentemente y tengo una empresa familiar como casi todas en la Argentina. Por eso quiero dar mi opinión sobre la "guerra de los helados". 1) No es regulación, prohibición, ni restricción sino autorregulación. 2) No es el precio, nuestros productos son diferentes, no digo mejor; repito, diferentes. Grido tiene 30 gustos comunes o lisos y los heladeros artesanales 50, aproximadamente, muchos de ellos especiales (nueces, almendras, frutillas, avellanas, bombones). 3) No cuestionamos aperturas, sino oposición a la eliminación sistemática y programada, monopolizando el 90 por ciento del mercado en poco tiempo (en Córdoba de 170 heladerías, 150 son de Grido). 4) No suman, restan puestos de trabajo; de cada heladería artesanal que cierra, generalmente destruyen una familia completa, con el agregado de algunos más en proveedores y distribuidores de la zona. 5) No es verdad que tributan todo; amparados en franquicias monotributistas pagan los mínimos como si fueran kiosquitos, ocultando posiblemente una posible evasión monumental a nivel nacional. 6) Rosario es capital del helado, no solamente por precio, sino por gusto, calidad y variedad, premio otorgado por todos los heladeros argentinos. 7) Ya es hora de que Grido empiece a competir lealmente, sin agresiones por propios y ajenos, y ponga sobre la mesa verdaderos argumentos. Entonces quizás comencemos a preocuparnos.

Héctor Motta hectorgmotta@gmail.com