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Heinze y un regreso con muchos contratiempos

El regreso de Gabriel Heinze no fue nada sencillo. El Gringo estuvo a punto de no jugar por unas molestias en los trabajos precompetitivos, cometió un penal en el arranque que incidió en el desarrollo del cotejo...

Lunes 17 de Febrero de 2014

El regreso de Gabriel Heinze no fue nada sencillo. El Gringo estuvo a punto de no jugar por unas molestias en los trabajos precompetitivos, cometió un penal en el arranque que incidió en el desarrollo del cotejo, forzó un cabezazo de un rival que pegó en el palo del arco del Lobo y después de la derrota fue el referente del plantel que enfrentó los micrófonos para espantar fantasmas a tiempo y tratar de encontrarle explicaciones al doloroso traspié.

Veinte minutos antes del cotejo el defensor sintió una molestia lumbar mientras realizaba los movimientos previos en la cancha de tenis junto a sus compañeros. Allí se encendieron las luces de alarma y Víctor López, que estaba haciendo jueguitos a un costado con los suplentes tuvo que intensificar su tarea.

El Gringo habló con Maxi y rápidamente se acercó el médico Bottoli para analizar la situación. Después de unos minutos, el experimentado zaguero hizo un gesto de afirmación y terminó el calentamiento a la par de los titulares. El decidió jugar, a pesar de los problemas físicos evidentes que acarrea.

A las 16.55 la voz del estadio lo dio en la formación inicial y tres minutos después ingresó al campo de juego, último en la fila rojinegra, con paso decidido detrás de Guzmán y Banega.

Al minuto de juego salió jugando varias veces desde el fondo sin inconvenientes. A los 4' trabó fuerte abajo y se la quitó a Correa. Pero a los 7' hubo una jugada que condicionó su actuación. Forcejeó en el área con el morocho delantero tripero y Herrera cobró penal sin dudar. Esa decisión lo irritó, se quejó y por eso recibió un cartón amarillo.

Desde ese momento, Heinze fue un manojo de nervios y protestas hacia el juez, que se extendió durante todo el partido, y que no permitió analizar su real estado físico y su nivel en el partido de su regreso, luego de la lesión en la última fecha del torneo anterior.

Más allá de eso, a los 18' obligó a un cabezazo en el segundo palo, luego de un córner de la Fiera desde la derecha. Pudo ser su acto de revancha dentro del mismo partido, pero no se dio.

De ahí en más, todo transcurrió en un duelo especial, picante e improductivo con el juez y con los hinchas locales que lo reprobaron durante el cotejo.

Tras la difícil caída en el estadio tripero, Heinze intentó restarle dramatismo al momento de Newell's. Destacó que lo mejor que le puede pasar al club es que Berti siga al frente del equipo, rescató el valor del grupo y se mostró confiado en conseguir una pronta respuesta.

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