Heca, eternamente agradecidos
El pasado 24 de enero, nuestra hija Brenda, junto a otros cuatro jóvenes, fueron brutalmente arrollados sobre la vereda donde se hallaban esperando un taxi. Como consecuencia del accidente Brenda fue llevada al Heca en estado desesperante y no tenemos dudas que la intervención de Dios, por sobre todas las cosas, aunado al capital humano y la tecnología del Heca hicieron el milagro de la continuación de la vida.

Sábado 06 de Marzo de 2010

El pasado 24 de enero, nuestra hija Brenda, junto a otros cuatro jóvenes, fueron brutalmente arrollados sobre la vereda donde se hallaban esperando un taxi. Como consecuencia del accidente Brenda fue llevada al Heca en estado desesperante y no tenemos dudas que la intervención de Dios, por sobre todas las cosas, aunado al capital humano y la tecnología del Heca hicieron el milagro de la continuación de la vida. Desde el personal del destacamento policial, pasando por todos los estamentos (cuerpo de enfermería, médicos de sala y de Unidad de Terapia Intensiva, médicos especialistas, personal de seguridad, limpieza, directores, personal de bar) todos ellos nos brindaron un calor humano tan intenso y especial que nos ayudó a soportar las largas horas de angustia y espera que tuvimos que sobrellevar al lado de nuestra querida hija. El Heca es un orgullo para los rosarinos y todos nosotros debemos bregar para que esté siempre equipado con todo lo necesario para que su personal posea las herramientas para seguir brindando el servicio de excelencia humana que lo hace diferente y único en su tipo.

Juan Carlos Chiri,

jcchiri@ciudad.com.ar