Hay una propuesta futbolística que une a Coudet y Gallardo
La camada de nuevos técnicos se fue haciendo lugar y ganando terreno entre aquellos que más años tenían en el ambiente. 

Domingo 21 de Febrero de 2016

Desde hace algunos años hay un recambio que se viene dando entre los entrenadores. La camada de nuevos técnicos se fue haciendo lugar y ganando terreno entre aquellos que más años tenían en el ambiente. El de esta noche en el Gigante de Arroyito será un duelo entre los técnicos que rápidamente pudieron marcar una línea, un estilo de juego. Sin tener en cuenta los resultados, claro. Es que en ese terreno Marcelo Gallardo se adelanta varios casilleros a Eduardo Coudet. Es cierto que el Muñeco empezó algunos años antes, pero desde su llegada a River aparecieron unas cuantas coronaciones, que al Chacho se le escaparon ya en su primer año de experiencia, lo que es también un mérito enorme.

   Pero la cosa no pasa por comparar efectividad, sino estilos. Y en ese sentido las similitudes están a la vista. Si de cuidar la pelota, tenerla e intentar utilizarla de la manera más acorde para darle prioridad al arco contrario se trata, las equivalencias existen. Tal vez este partido sí entregue la sensación de que River, como pocas veces, enfrenta a Central en condición de punto. Tampoco es que por lo hecho hasta aquí por ambos equipos el Canalla tenga la obligación de imponerse con claridad. Pero lo expuesto en las tres primeras jornadas hace que Central pueda sentirse superior. Después, claro, tendrá que demostrarlo.

   Los dos técnicos parecen ser detallistas al máximo. De esos que intentan y piensan en cómo darle una vuelta de tuerca al equipo, y haciendo que llegado el momento cualquier volantazo resulte lo menos traumático posible. El Chacho algo tuvo que moverse para reordenar piezas después de aquella seguidilla de empates a las que el equipo no le encontraba la vuelta y todo desembocó en una segunda vuelta brillante, que, vale recordarlo, no pudo coronar con un título. Su equipo puede variar de un encuentro a otro, depende las características del rival de turno. Y qué decir del River de Gallardo, que en diciembre de 2014 ganaba la Copa Sudamericana (en febrero la Recopa Sudamericana frente a San Lorenzo) y a los pocos meses le era imposible tomarle el pulso a la Libertadores. Por eso se metió casi por la ventana a los octavos de final. A partir de ahí la vuelta al orden, al fútbol y a la coronación.

   Coincidentes en River (2003 y 2004), Coudet y Gallardo son dos de los más fieles exponentes de la nueva camada de entrenadores que intentan rápidamente dejar una huella. Hoy estarán frente a frente en el Gigante.