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Hay un tercer condenado a prisión por participar del crimen de "Pimpi" Caminos

Ema Suárez había sido absuelto. Pero al revisar el caso un tribunal valoró que colaboró con los asesinos. Le dieron seis años y medio de cárcel.

Sábado 28 de Diciembre de 2013

A dos años y nueve meses del crimen de Roberto "Pimpi" Caminos frente a un bar de la zona oeste, por el que dos hombres fueron sentenciados a prisión en 2011, un tercer implicado fue condenado ayer a 6 años y medio de cárcel como partícipe secundario del ataque al ex jefe de la barra de Newell's. Se trata de Emanuel Daniel Suárez, quien había sido absuelto en el proceso oral pero luego un tribunal de apelación pidió que se revisara la medida. Un nuevo trío de jueces concluyó que colaboró con los asesinos al pasar en moto frente al bar y aportar información sobre la presencia del ex mandamás leproso en el lugar.

El dictamen se conoció ayer, luego de que "Ema" Suárez se notificara con su firma. El veredicto fue dictado en forma unánime por los jueces Jesús Rizzardi, quien emitió el primer voto, y Alejandro Negroni y Julio César García, que adhirieron. Como ocurrió con los otros dos condenados, la principal prueba fueron cruces telefónicos entre ellos y sus desplazamientos por la zona del crimen que detectaron antenas de celulares.

Emanuel Suárez fue uno de los tres acusados por el homicidio de Pimpi. El ex líder de la barra de Newell's fue asesinado a la salida de un bar de Servando Bayo al 1400 la madrugada del 19 de marzo de 2010, cuando un sujeto se le acercó en la vereda y le disparó cinco tiros.

En el juicio oral que se desarrolló un año más tarde Suárez, de 26 años, fue absuelto por los jueces Gustavo Salvador, José Luis Mascali y Julio Kesuani, quienes condenaron a René Ungaro a 17 años de prisión como autor de los disparos y a Carlos Alberto Godoy a 11 años como partícipe primario. El joven estaba libre desde entonces.

Pero la fiscal Nora Marull apeló y tres jueces de la Sala IV de la Cámara Penal ordenaron un nuevo fallo, con otra valoración de las pruebas, y le impusieron a Suárez una libertad con restricciones. Además nivelaron las condenas de Godoy y Ungaro en 11 años para ambos como coautores de un homicidio agravado por uso de arma de fuego.

La segunda sentencia demoró en llegar porque el abogado de Suárez, Marcelo Piercecchi, presentó un recurso ante la Corte Suprema de Justicia. Cuestionó, por ejemplo, que se juzgue dos veces a una persona por el mismo delito y que la fiscalía tenga la facultad de apelar.

En octubre la Corte rechazó el planteo por cuestiones de forma y se integró el nuevo tribunal. El mismo mes Suárez fue detenido por la portación de una pistola 9 milímetros cuando entró con una chica al Heca. Quedó preso y el tribunal que lo juzgó por el crimen de Pimpi le revocó la libertad con restricciones (debía presentarse cada quince días), de modo que sigue.

El cambio. Los magistrados del segundo veredicto revisaron las grabaciones y filmaciones de las audiencias del juicio oral para llegar a una nueva valoración. El primer tribunal había considerado, para absolver a Suárez, que no mantuvo llamadas con los otros dos imputados antes de la hora del homicidio y que no había testigos que lo ubicaran en el lugar del hecho, aunque reconocieron que aquella madrugada se movió en moto por la zona oeste y que estuvo cerca del bar donde mataron a Pimpi.

En cambio el segundo fallo destaca que Suárez tenía trato con los otros dos condenados porque frecuentaban la tribuna rojinegra. También que un testigo vio entre las 2 y las 3 de esa madrugada a "Ema" en el boliche Bonita del Patio de la Madera, donde estuvieron los dos condenados. Otro dato fueron los registros de su Nextel. Esa noche, hubo cruces de su número con el que usaba el condenado "Betito" Godoy, que estaba a nombre del jefe de la barra de Newell's Diego "Panadero" Ochoa (ver aparte).

Las llamadas entre Ungaro, Godoy y Suárez se produjeron entre las 23 y las 6 de la mañana, pero el cruce se suspendió cerca de la hora del ataque: entre las 4.36 y las 5.38. Esto "da cuenta de las comunicaciones frecuentes y reiteradas que mantuvieran Suárez con Godoy previo al evento", lo que permite inferir que "comulgaba ideológicamente" con la acción homicida.

Los jueces marcaron que esa noche Suárez se movía en una moto Crypton bordó y que las antenas captaron su celular en un radio acotado entre la seccional 6ª, el bar Ezeiza, el boliche Bonita y un domicilio particular. Avalaron una primera declaración de Suárez —que luego él atribuyó a apremios ilegales no comprobados— de la cual "se puede inferir el conocimiento que tenía de la empresa criminal montada por Ungaro y Godoy y el lugar donde se iba a consumar".

Por tener una moto, dedujeron que Suárez debía "actualizar la información que previamente habían relevado sus cómplices" cuando pasaron en auto frente a Ezeiza y vieron a Pimpi allí. El defensor de Suárez adelantó que apelará la condena.

El papel del Panadero Ochoa

El jefe de la barra brava de Newell’s, Diego “Panadero” Ochoa, fue procesado en octubre como ideólogo del crimen de su antecesor en la hinchada Roberto “Pimpi” Caminos. Según esa medida del juez de Instrucción Javier Beltramone, que fue apelada, ex allegados a Ochoa manifestaron que en reuniones previas al armado de la barra éste “habló de matar a Pimpi” para evitar que Caminos y su gente intentaran destronarlos. También evaluó el vínculo existente entre Ochoa y “Betito” Godoy.

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