Jueves 30 de Octubre de 2014
"Vamos a tener redes que le faciliten a la gente acceder al mayor universo de información posible dentro de lo que técnicamente los argentinos estamos en condiciones de ofrecer. La fibra óptica, el satélite Arsat 1 y la finalidad es la posibilidad del acceso de todos los habitantes a los servicios de información y comunicación en condiciones equitativas", indicó el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Sin mencionarlas directamente, los funcionarios aludieron a la posición dominante de las principales empresas proveedoras de estos servicios, como Cablevisión-Fibertel (ambas del Grupo Clarín) líderes, respectivamente, de la provisión de TV cable y acceso a internet por banda ancha.
También se refirieron al "oligopolio" existente en telefonía móvil en el cual el mercado es repartido entre Movistar (de la española Telefónica), Personal (Telecom) y Claro, del grupo mexicano Telmex.
El gobierno insinuó sin dar detalles que la nueva regulación tenderá a disminuir el poder de estas compañías en sus respectivos mercados y aumentar el poder regulatorio estatal para permitir el acceso a bajo precio a una mayor porción de la población.
El ministro de Economía, Axel Kicillof fue quien hizo más hincapié en este punto al asegurar que "cuando uno ve todos esos mercados, lo que encuentra es que para telefonía móvil hay tres compañías; para telefonía fija hay tres compañías; para banda ancha, hay tres compañías, y para cable, dos compañías. Esta ley buscará desarticular esos oligopolios".
En ese contexto, indicó que "entre cinco compañías se dividen el 88 por ciento de las ventas" a los abonados de todo el territorio nacional. "Esto tampoco es así en el mundo, por lo tanto también entendemos que hace mucha falta adecuarlo a la modernidad".