Sábado 23 de Mayo de 2009
Los países deberían estar preparados para más infecciones severas de la influenza H1N1 y también para más muertes debido a la enfermedad recientemente descubierta, dijo ayer la jefa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan.
La OMS está bajo presión para declarar la propagación del virus en una pandemia total, que ha infectado a más de 11.000 personas en 42 países y causó la muerte de 86, según cifras de la agencia sanitaria de la ONU.
Funcionarios de salud de Estados Unidos aprobaron una suma de 1.000 millones de dólares para que las compañías inicien la elaboración de una vacuna en caso de que sea necesario.
En tanto, México reportó ayer dos nuevas muertes por la influenza H1N1, elevando su cifra total de víctimas mortales a 80, aunque indicó que los nuevos contagios siguen la tendencia a la baja.
La cepa altamente infecciosa "debe ser vigilada de cerca en partes de Asia, Africa y Sudamérica donde está comenzando la temporada de invierno, ya que podría mezclarse con la influenza estacional y mutar de formas impredecibles", dijo Chan al cierre de la reunión anual de la OMS, realizada en Ginebra.
"Los países deben esperar ver más casos de infecciones severas y fatales", dijo Chan. "Es un virus sutil y solapado", agregó.
Ayer, los centros sanitarios estadounidenses (CDC) reportaron 6.552 casos confirmados y probables, pero los expertos creen que los casos, en realidad, podrían sumar más de 130.000.