Lunes 03 de Agosto de 2009
Una ciudad de 10 mil habitantes en el noroeste de China fue puesta en cuarentena después de que una persona muriera a raíz de un brote de neumonía, una enfermedad que también han contraído otras 11 personas, informaron en la madrugada de ayer las autoridades sanitarias.
El fallecido, de 32 años, residía en Ziketan, en la prefectura autónoma tibetana de Hainan. La mayoría del resto de infectados son familiares suyos, que fueron aislados en hospitales donde están recibiendo tratamiento.
La neumonía se contagia entre personas a través de la tos. Su rápido diagnóstico es esencial para reducir complicaciones y evitar muertes.
Las autoridades chinas han instado a quienes hayan viajado a Ziketan desde el 16 de julio y tengan fiebre o tos a someterse a un chequeo médico.
No son pocos los que en los últimos días han recordado la famosa gripe de 1917, que costó la vida a unos 20 millones de personas en todo el mundo, para advertir sobre el extraño y mortal brote de neumonía originado en la región china de Cantón y que se ha extendido rápidamente por todos los continentes causando 60 muertes e infectando a 1.600 personas, según publicó el diario español El Mundo en su edición digital.
A medida que pasan los días, aumentan las advertencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha puesto en marcha un control de pasajeros en las zonas calientes de la epidemia para impedir su expansión en un mundo mucho más pequeño que el de 1917.
En Hong Kong, el lugar más afectado, se vive un estado de psicosis colectiva y se han puesto en cuarentena determinadas zonas con métodos expeditivos. Las Bolsas, el turismo y el comercio de todo el sureste asiático sufren, además, una fuerte crisis por el parate en la actividad. En la ex colonia británica, la Bolsa ha alcanzado el mínimo de los últimos cuatro años.
Y todo ello desde que el 22 febrero último un médico llamado Lui viajó a Hong Kong desde la región de Cantón. Era portador de un virus que él y sus colegas combatían desde hacía meses en aquella zona y que hasta entonces había permanecido aislado allí. En el hotel contagió a algunos inquilinos extranjeros. Y en un mes el virus llegó a 15 países, desde Canadá a Alemania pasando por Vietnam.
Aún se ignora mucho sobre esta infección, que según los científicos saltó de un animal a la población humana, es muy contagiosa y no tiene cura.
El gobierno chino tiene una gran responsabilidad en su extensión.