Miércoles 18 de Julio de 2012
No se puede entendenter hasta dónde llega la paciencia de los argentinos. Somos un pueblo demasiado pasivo y dócil. Diría que nos comportamos como una manada de corderos esquivando los ataques certeros que de todos lados nos propinan los funcionarios del gobierno. ¿Hasta cuándo soportaremos estoicamente esa "leve sensación" de inseguiridad? ¿Es que estamos todos inmunizados a las angustias y padeceres ajenos y también propios? No podemos seguir tolerando que ladrones y asesinos inescrupulosos nos atemoricen y que de un plumazo se adueñen de nuestras vidas. Me pregunto: ¿y la justicia qué papel juega? ¿Qué hacen nuestros gobernantes para terminar con tanta violencia? ¿Realmente se está haciendo algo para encarcelar los traficantes de droga, el gran flagelo de nuestro siglo? Todas preguntas sin respuestas. Despertemos argentinos y no permitamos que la corrupción y el ansia de poder sigan atropellando nuestros derechos.
Victoria Pesado de Beloqui
DNI 5.088.506