Harvard, La Matanza y Ghandi
A raíz de la respuesta dada por la presidenta de la Nación a un estudiante argentino en la universidad de Harvard, quisiera formular algunas reflexiones. Bien es conocido por todos que...

Viernes 12 de Octubre de 2012

A raíz de la respuesta dada por la presidenta de la Nación a un estudiante argentino en la universidad de Harvard, quisiera formular algunas reflexiones. Bien es conocido por todos que Harvard es considerada la universidad más prestigiosa del mundo de acuerdo a un ranking publicado por una organización internacional especializada en calificar a las casas de altos estudios. Los rubros evaluados para confeccionar el citado ranking son académicos, científicos y docentes, entre otros. La cantidad de premios Nobel, aportes científicos de envergadura, publicaciones en revistas científicas de prestigio, número de egresados en relación a la matrícula son parámetros, también, muy importantes y considerados. La universidad de Harvard no es gratuita y se considera que la matrícula anual es de 40.000 dólares, aproximadamente. Es decir que un egresado debería haber abonado un cuarto de millón de dólares durante toda su carrera. La universidad de Harvard es la más antigua universidad privada estadounidense fundada en 1636 en Cambridge por su mecenas, John Harvard. La universidad de La Matanza fue creada en el año 1989 en la ciudad de San Justo, provincia de Buenos Aires, y allí cursan sus estudios superiores alrededor de 33.000 alumnos. Se dice, que los estudiantes de Harvard son la elite intelectual que reproducirán en sus países de origen lo que han aprendido en ella, constituyéndose en una suerte de embajadores ideológicos de la prestigiosa universidad. En nuestro país sobran ejemplos de esa aseveración; muchos de los denominados "golden boys" con gran predicamento en los círculos académicos, financieros y económicos son egresados o realizaron estudios de posgrado en la citada universidad. Pero las universidades no moldean las profundas convicciones ideológicas o políticas de los estudiantes que egresan de sus aulas. Tal es el ejemplo del que fuera el líder político-espiritual de la India, Mahatma Gandhi, quien cursó sus estudios en las más prestigiosas universidades inglesas, como Oxford y Cambridge. Cuando regresa a su país de origen aplica todo sus conocimientos incorporados en su carrera universitaria en la causa de la liberación de la India a diferencia de aquellos que hacían lo contrario (cipayismo intelectual), en función de los intereses de la colonia británica. Consagrado a la educación del pueblo, fue el mentor moral de la "desobediencia civil" destinado a expulsar a los ingleses de la India. Un claro ejemplo de la utilización del intelecto para el beneficio de la sociedad de origen.

Alejo Vercesi
alvercesi@fibertelcom.ar