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Hallaron descuartizado en la autopista al comerciante que estaba desaparecido hace 20 días

La clave fue la detención de un hombre de 54 años que admitió el homicidio y reveló dónde estaba el cuerpo. Néstor Smud tenía 69 años y estaba desaparecido desde el 7 de julio pasado.

Lunes 28 de Julio de 2014

El cuerpo de Néstor Smud, un comerciante rosarino de 69 años que estaba desaparecido desde el 7 de julio pasado, apareció descuartizado en siete bolsas de consorcio, junto a la autopista que marca el límite entre Capitán Bermúdez y Granadero Baigorria. El hallazgo fue propiciado por la detención, ocurrida el viernes, de la persona que se presume es el autor de la privación ilegítima de la libertad de la víctima y de su posterior asesinato. Se trata de un hombre de 54 años, detenido en una vivienda de Salta al 2300, que terminó aportando los datos que pusieron fin a tres semanas de incertidumbre.

El caso se investigó desde el primer momento como un secuestro extorsivo, un delito de características inusuales en la provincia de Santa Fe, aunque no parece que esa haya sido la motivación del crimen. Smud era buscado intensamente luego de que la familia recibiera el mismo día de la desaparición un llamado en el que los supuestos captores reclamaban cerca de 20 mil pesos. Hubo un segundo llamado un rato después, efectuado desde un teléfono de la Terminal de Omnibus, pero a partir de ese momento las comunicaciones cesaron.

La pesquisa. Durante dos semanas un equipo de investigadores policiales conducido por el fiscal Guillermo Apanowicz se abocó a un trabajo exhaustivo que consistió, principalmente, en el análisis de un abanico de comunicaciones. Estas surgieron a partir del seguimiento de las llamadas entrantes y salientes del teléfono celular de Smud. La pesquisa estuvo a cargo de la jefa de Seguridad Personal de Jefatura, Mariel Arévalo, que ayer coronó el esfuerzo con el esclarecimiento del caso.

Néstor José Smud desapareció el pasado lunes 7 de julio, luego de que fuera a trabajar por la tarde. Su esposa intentó comunicarse pero no consiguió ubicarlo. Alrededor de las 19.30 respondieron al teléfono celular de Smud, pero quien atendió fue un desconocido que le dijo que su esposo "había tomado el remís equivocado" y que ella debía entregar 20 mil pesos para volver a verlo. Más tarde la mujer recibió otro llamado del mismo tenor, esta vez en el teléfono fijo. Habría sido la última vez que se comunicaron con ella.

A partir del chequeo de las llamadas del teléfono de la víctima se dio con una persona que condujo, a la vez, hacia el hombre detenido el viernes. El punto que dio la pauta del destino que había tenido Smud fue una declaración espontánea del sospechoso ayer a la mañana, identificado sólo por sus iniciales: E.R.T.

Ocurrió que estando en la subcomisaría 27ª, en Darragueira y Vieytes, el acusado se autoinfligió una herida en el pecho con un arma cortante, lo que motivó que ayer a la mañana fuera trasladado al Hospital Alberdi para ser atendido. "El mismo contó que cerca de las dos de la mañana sacó un pedazo de hierro de la cama y se lo clavó en el pecho", aseguró la comisario Arévalo a este diario.

Ese incidente provocó que se aplazara la audiencia imputativa en la que E.R.T. sería acusado en Tribunales a la misma hora por los delitos de secuestro extorsivo y desaparición. El defensor público que debía asistirlo, Gonzalo Armas, se acercó al hospital cuando le notificaron que la audiencia se suspendía. "Lo noté muy quebrantado, con mucho ánimo de hablar, pero delante mío él no admitió ningún delito", sostuvo Armas.

La admisión. Un rato después, en medio de una crisis nerviosa, las personas que lo atendían en la guardia hospitalaria le oyeron murmurar en tono de confidencia: "Yo a este hombre lo maté y lo tiré en un lugar. Soy un homicida".

Esta revelación, que carece de valor legal, fue sin embargo significativa en tanto resultó la llave para el hallazgo del cuerpo. Poco después el detenido le confesaría a los investigadores el lugar exacto donde estaban depositadas las bolsas que contenían el cadáver desmembrado de la víctima.

Luego de esta revelación varias dotaciones de Jefatura salieron hacia el sitio indicado: un camino lateral de la autopista Rosario-Santa Fe, sobre la margen derecha, entre el kilómetro 6 y 7. Cubiertas bajo la maleza crecida al borde de la traza , allí aparecieron las bolsas con los restos del comerciante ausente.

Amigos recientes. Sobre el detenido trascendieron datos escuetos. Es un hombre que vive solo, sin antecedentes delictivos, que se había hecho amigo de Smud hace poco tiempo. Respecto de la motivación del crimen los investigadores se inclinaban por un incidente interpersonal, de naturaleza emotiva, más que por un secuestro planificado. El defensor Armas se reunió por la tarde con la familia del acusado. "Estaban abrumados, no son personas vinculadas al delito, no entendían lo que pasó", comentó.

Los resultados de la autopsia, que se conocerán hoy, aportarán información sobre dos circunstancias relevantes: la fecha en que se produjo el homicidio y el modo en que se concretó. Algo que los pesquisas consideran en base a la experiencia es que se produjo el asesinato y luego el cuerpo fue trozado con la finalidad de facilitar su traslado y el ocultamiento. Sobre todo si el homicidio se cometió en un área urbana.

Sin lugar a duda. La presunción de la policía es que el crimen se produjo en las primeras horas posteriores a su desaparición. ¿Cómo resultó identificable sin margen de dudas un cuerpo sobre el cual no hay aún pericia genética de ADN ni tampoco informe forense? Por el hecho de que una de las bolsas contenía la cabeza.

"Llegamos a la detención de este hombre a partir de análisis e investigación de material colectado en escuchas telefónicas y rastreo de llamadas", dijo Arévalo. Fuentes de la Fiscalía Regional señalaron que el acervo de pruebas colectadas es muy consistente. Estas se expondrán en una audiencia imputativa por el homicidio que se celebraría mañana a la mañana.

Smud tenía esposa y dos hijos. Con su mujer tenía un pequeño negocio de venta de bijouterie. Cobraba una jubilación que llevó a que mientras se encontraba ausente se dispusiera la semana pasada, el día que debía cobrar sus haberes, una guardia policial discreta en la entidad autorizada para liquidarlos. También se hicieron seguimientos sobre su cuenta bancaria.

La oficial Arévalo consignó que el hecho de que E.R.T. haya tenido a su alcance un hierro en un lugar de detención constituye una irregularidad por la que se abrirán sumarios contra los policías que estaban en el turno de guardia. La subcomisaría 27ª está en la zona de La Cerámica y es la más flamante dependencia policial de Rosario.

Fuentes del Ministerio de Seguridad resaltaron anoche que, más allá del lamentable resultado del caso, fue ponderable la coordinación entre Fiscalía y unidades policiales. "Fue una investigación exhaustiva y no un dato casual lo que permitió llegar al detenido y desentrañar este enigma", dijeron. El fiscal regional de Rosario, Jorge Baclini, contó que el fiscal Apanowicz se dedicó con exclusividad a este caso durante 20 días. "Esto es algo que permite el nuevo sistema penal de la provincia. En el régimen penal anterior un fiscal no puede relegar sus otros casos para concentrarse en uno", dijo.

Rueda de prensa

La Fiscalía Regional de Rosario anunció que hoy el fiscal Guillermo Apanowicz se referrirá al caso hoy a las 9 en Montevideo 1962.

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