Viernes 17 de Junio de 2011
Una reciente excavación arqueológica en la localidad santafesina del Arazá, a 20 kilómetros de la ciudad de Reconquista, con la tumba de un guerrero indígena que tiene una punta de flecha clavada en la columna vértebra y que habría sido asesinado hace 2.000 años.
El hallazgo fue realizado por los especialistas del Museo de Arqueología y Paleontología de Resistencia, en inmediaciones del arroyo Malabrigo, donde los lugareños habían rescatado diversos restos de cerámica y huesos pertenecientes a un cementerio aborigen. "Nosotros nos encontramos con cuatro hornos de tierra cocida y una tumba", dijo Dante Ruggeroni, director del museo.
"Es muy probable que los hornos hayan sido utilizados para que en el invierno las familias durmiesen alrededor pues están conectados entre sí por una especie de pequeño túnel que permitía el paso de oxígeno e impedía que el fuego se apagara", señaló al diario UNO Reconquista.
Lo que llamó la atención a los integrantes de la expedición fue que "luego de tres horas de trabajar en la tumba descubrimos que el cuerpo tenía un flechazo clavado en la columna vertebral y había sido sepultado boca abajo y los huesos están totalmente negros como también la punta de flecha. No hemos visto algo así en 40 años de excavaciones en la región", dijo Ruggeroni.