Lunes 07 de Octubre de 2013
Cuadrillas de buzos recuperaron ayer los cuerpos de 83 personas que murieron en el naufragio de una barca con inmigrantes cerca de la costa italiana al reanudarse las operaciones de rescate, que habían sido suspendidas dos días.
La cifra de víctimas del accidente se elevó a por lo menos 194 personas, 55 de ellas mujeres y cinco niños. Se cree que al menos 150 están desaparecidas, y que probablemente muchas estén atrapadas entre los restos de la barca hundida a unos 50 metros de la superficie.
Los inmigrantes, en su mayoría de Eritrea, viajaban en un bote pesquero de 20 metros de eslora que se hundió la madrugada del jueves tras un incendio generado luego de que alguien prendió fuego para intentar solicitar ayuda. Los inmigrantes se apilaron en uno de los costados de la nave, que zozobró.
Centenares de personas fueron arrojadas al mar, muchas de ellas sin que supieran nadar, y muchas otras quedaron atrapadas bajo el casco.
Los sobrevivientes dijeron a los equipos de rescate que permanecieron en el mar tres horas, muchos de ellos agarrados a botellas de agua vacías para mantenerse a flote. Algunos estaban demasiado débiles como para sostenerse de los salvavidas que les fueron arrojados.
Floriana Segreto de la guardia costera de Italia, dijo que las operaciones de rescate se suspendieron la tarde del domingo y se reiniciarían hoy a la mañana, siempre y cuando el mar siguiera en calma.
Cecile Kyenge, ministra de Integración de Italia, quien nació en el Congo, observaba en silencio a los soldados que llevaban bolsas con cadáveres a varios camiones para ser transportados a una morgue improvisada.
Pedido de auxilio. "No podemos resolver esta tragedia en solitario sino con ayuda de Europa. Debemos prepara una respuesta para aquellos que huyen, que necesitan protección y vienen buscando ayuda", dijo.
La ministra visitó a los sobrevivientes en un centro de refugiados en Lampedusa y dijo que las condiciones del sitio son "vergonzosas".
Los sobrevivientes de la tragedia se despidieron de los otros 111 fallecidos recuperados el jueves en el mar. Sus ataúdes fueron alineados en el aeropuerto de la isla, todos con una rosa roja salvo los cuatro féretros blancos de niños, adornados con ositos de peluche.
La mayoría de los 155 que sobrevivieron permanecen hacinados en ese centro de la isla, muchos de ellos pernoctando al aire libre. Dos fueron transferidos a hospitales de Sicilia.