Hallan más de 12 kilos de droga luego de una persecución y tiroteo
Narcotráfico. La sustancia estaba compactada en panes. El pesaje arrojó siete kilos de cocaína y más de cinco de marihuana. Fueron encontrados en un utilitario que había evadido un control vehicular. Los ocupantes lograron fugarse.  

Martes 26 de Marzo de 2013

Más de siete kilos de cocaína y cinco de marihuana compactados en panes fueron hallados en una camioneta luego de una persecución con intercambio de disparos ocurrida el domingo a la tarde en la zona sur de la ciudad. El procedimiento tuvo su origen en un control vehicular que el conductor del utilitario decidió esquivar, presuntamente porque el rodado había sido robado dos meses atrás.

Al cierre de esta edición continuaba la búsqueda de los dos ocupantes del vehículo, quienes lograron escapar ingresando en un asentamiento ubicado en inmediaciones de Alsina al 4100.

Según indicaron fuentes policiales, el hallazgo se originó en un control vehicular de la flamante Brigada Operativa de la División Judiciales de la policía rosarina. Se trata de un dispositivo móvil que consiste en la identificación de vehículos en la vía pública con el fin de detectar autos o motos sobre los que haya algún pedido de captura por haber sido robados o por estar sindicados en algún hecho delictivo.

En este contexto, el domingo alrededor de las 19, y luego de realizar durante varias horas una serie de controles en distintos puntos de la ciudad, los efectivos de la brigada se instalaron con dos vehículos (una camioneta Chevrolet y un auto Chevrolet Corsa) en 27 de Febrero y el pasaje Palau, a unos cincuenta metros del bulevar Avellaneda.

Los uniformados colocaron los conos anaranjados para demarcar el espacio donde detener a los vehículos y requerirles documentación a sus conductores.

Hacia el sur. En ese marco, los uniformados hicieron señas para que se detuviera un utilitario Renault Kangoo gris que circulaba por 27 de Febrero hacia el río. Sin embargo, el conductor decidió seguir de largo. Así se inició una persecución.

Según relató el subjefe de la brigada, Luis Quevertoque, la Kangoo aceleró por 27 de Febrero, pasó Lavalle y dobló en Alsina hacia el sur, seguida por la camioneta y el auto de la policía.

En el camino, los uniformados solicitaron información sobre la patente del utilitario (KKK 110) y así supieron que el vehículo había sido robado en el mes de enero en la ciudad de Capitán Bermúdez.

La persecución, a la que se sumaron otros dos móviles policiales, se desarrolló a gran velocidad por calle Alsina. "Afortunadamente no hubo que lamentar víctimas, porque realmente iban muy rápido", sostuvo el vocero consultado, quien calculó que en algunos tramos la Kangoo iba a unos 120 kilómetros por hora.

Luego de recorrer unas quince cuadras, el utilitario se estrelló contra una camioneta Ford Ranger que estaba estacionada frente a una vivienda de Alsina y el pasaje 1221, en el ingreso a un asentamiento precario.

Tiros. Luego de la colisión, los uniformados vieron bajar del Renault Kangoo a dos hombres que inmediatamente comenzaron a disparar para cubrir su huida. Así se generó un intercambio de disparos.

"Uno de los delincuentes intentó meterse en una casa de la zona pero le cerraron la puerta. Igualmente después ingresó en un pasillo y no pudo ser apresado. El otro, a partir de lo que nos contaron algunos vecinos, se fue en una moto que no sabemos cómo apareció en el lugar", explicó Quevertoque, y añadió que "por suerte no hubo que lamentar heridos, ya que había muchos vecinos en la calle".

Drogas. Finalmente, los ocupantes del utilitario lograron escapar y al cierre de esta edición todavía no habían sido localizados.

En tanto, los policías requisaron el Renault Kangoo. Según detalló Quevertoque, sobre uno de los asientos había un revólver calibre 38. En la parte trasera, un colchón inflable y una carpa. Y sobre el piso, detrás de los asientos, se encontraron dos bolsas: en una había siete panes de cocaína y en la otra, ocho de marihuana.

Según confirmaron desde la Dirección de Control y Prevención de , la cocaína incautada pesó 7,075 kilos mientras que la marihuana un total de 5,625 kilos.

Los voceros consultados indicaron que se presume que esos panes iban a ser luego fraccionados en bochitas para su posterior comercialización. La droga incautada quedó a disposición de la Justicia federal, mientras que se abrió una causa en los Tribunales Provinciales por el tiroteo.