Jueves 19 de Mayo de 2011
Bastaron dos décadas de observar el cielo con potentes telescopios para echar por tierra algunas asentadas ideas sobre el Universo. Desde 1995 no sólo se han descubierto más de 500 planetas fuera del Sistema Solar, sino que se han detectado algunos que ni siquiera orbitan a una estrella. Ahora, investigadores de varios países aseguran que en el Cosmos el número de estos astros huérfanos es el doble que el de estrellas.
En un artículo publicado en la revista Nature revelan el hallazgo de 10 nuevos planetas que flotan aislados y cuya masa es comparable a la de Júpiter. Hasta ahora se conocían unas tres decenas.
Así, frente a la teoría mantenida hasta ahora de que estos vagabundos se formaron de manera similar a las estrellas, los autores defienden ahora que la mayoría, los de masas más pequeñas, fueron expulsados por colisiones en los discos de material protoplanetario que dieron lugar a sistemas como el nuestro. “Si se hubieran formado como las estrellas, habríamos encontrado solo uno o dos, en lugar de 10”, argumenta el científico David Bennett.
El hallazgo se produjo en observaciones realizadas en 2006 y 2007 de la parte central de la Vía Láctea. Los astrónomos utilizaron la técnica de microlentes gravitacionales, basada en el hecho de que la luz se curva cuando pasa cerca de una masa compacta, en este caso un planeta. Es la gravedad de la masa del planeta en primer plano la que curva el espacio, actuando como una lupa gigante. Pero estas señales solamente se observan cuando el telescopio capta una alineación exacta con una estrella, algo que ocurre pocas veces y en períodos tan cortos como dos días, por lo que es casi una carambola dar con estos eventos.
Pese a ello, el equipo que coordina David Bennett, de la Universidad de Notre Dame (EEUU), ha encontrado una decena. “Esto significa que estos planetas libres son tan comunes como los que orbitan las estrellas. Es como un censo de población: muestreamos un parte de la galaxia y podemos estimar su número total extrapolando los datos”, señaló el astrofísico.
Asegura Bennett que ahora no se pueden detectar planetas menos masivos que Júpiter o Saturno, pero que la teoría sugiere que “planetas con la masa de la Tierra serán expulsados más fácilmente y, por tanto, serán más comunes que los Júpiter”.
Algunos colegas incluso han planteado la posibilidad de que estos planetas vagabundos, si tienen una masa similar a la terrestre, puedan tener vida debido al calor generado por el efecto invernadero de una gran cantidad de hidrógeno en sus atmósferas. Pero son hipótesis con poco fundamento.
Las observaciones se realizaron con un telescopio de 1,8 metro de diámetro de Nueva Zelanda y con otro en Chile.
En su trabajo, los autores no descartan que alguno de estos 10 planetas errantes no lo sean en realidad, y que un día el Telescopio Espacial Hubble puede encontrar que realmente están orbitando una estrella muy lejana, aunque apuntan que es raro que planetas con masas cercanas a la de Júpiter estén tan alejados. l (AP)
Origen
“Pensamos que se formaron alrededor de estrellas, en el mismo momento y del mismo modo que otros planetas, y que después salieron despedidos debido a interacciones gravitatorias con otros planetas gigantes”, ha declarado por correo electrónico Takahiro Sumi, astrónomo de la Universidad de Osaka (Japón) y primer autor de la investigación.