Sábado 20 de Diciembre de 2014
La hipótesis de que Mariano Benedit se suicidó el martes pasado en la Costanera Sur porteña por problemas de dinero se afianzó ayer tras el hallazgo de la vaina servida que salió de su arma y luego de que se confirmara oficialmente que el joven de 31 años atravesaba una "situación financiera comprometida".
Fuentes del caso dijeron a DyN que la víctima tendría deudas con "varios clientes" por un monto cercano a los 600 mil dólares y precisaron que su familia sería ajena a esos negocios.
En tanto, en las últimas horas un testigo que aseguró que había visto a Benedit en el Casino Flotante apostando una fuerte suma de dinero el día que desapareció.
Al respecto, fuentes policiales indicaron que esa posibilidad no fue aún confirmada y que en las cámaras de seguridad de esa casa de juego, ubicada a 15 cuadras de donde se halló el cadáver, no se pudo aún localizar la presencia de la víctima.
"Por el momento siguen analizando los videos. Hay algunas imágenes que podrían hacer pensar que uno de los asistentes se parecía a Benedit, pero por ahora no se puede confirmar. Y se buscan más elementos independientes para dar por cierta su presencia en ese lugar", afirmaron las fuentes.
De hecho, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, afirmó que se analizarán "30 cámaras de seguridad" de la Capital Federal y aclaró que el caso "no está cerrado".
La hipótesis del homicidio "no está cerrada" pese a haberse encontrado la vaina, dijo Berni, quien destacó que "no hay rastros de ningún otro tipo ni huellas de vehículos" en el lugar donde fue hallado el cadáver del financista.
La moto Honda Tornado 250 de Benedit, las llaves y el casco siguen sin ser hallados.
La fiscal de la causa, Alicia Bugeiro, reportó que el joven se encontraba en una "situación financiera comprometida" y señaló que "se trabajaba para establecer las actividades de la víctima en sus últimas horas" porque se cree que habría retirado una importante suma de dinero de la caja de seguridad familiar.
La vaina servida del proyectil que mató al asesor financiero fue hallada ayer en el lugar donde se encontró el cuerpo: esa prueba estaba semihundida en la tierra y fue hallada sólo después de que fuera cortado el pasto en un predio de la Costanera Sur, cerca de la fuente Lola Mora y en las inmediaciones del astillero Tandanor.
Los peritos confirmaron rápidamente que la vaina fue eyectada de la pistola de Benedit.
El caso se encamina en la figura de un "suicidio", más allá de las circunstancias que rodearon a la trágica decisión.
Mariano Benedit desapareció el martes pasado cuando salió de su casa en la calle Arenales al 1600 de Recoleta.
De lo que se pudo reconstruir, él pasó por la caja de seguridad de un banco, de donde habría retirado una importante suma de dinero, y luego se dirigió al microcentro, donde tenía una serie de reuniones. La hermana de la víctima, Dolores Benedit, aseguró que llegó a pasar por su oficina de la calle 25 de Mayo al 500 donde "tomó tres mates y se fue".
La Justicia también allanó unas oficinas en la calle Esmeralda, que sería una "cueva" para le cambio de divisas, pero no se encontraron rastros contables ni informáticos.
La familia aseguró desde el comienzo que Benedit "no tenía problemas con nadie" y descartó la hipótesis del suicidio, máxime teniendo en cuenta que hace dos semanas había sido padre y en las últimas horas debían bautizar a su beba.
Pero los investigadores se inclinan a creer en la hipótesis que señala que el joven tenía problemas de negocios, sobre los que su familia no estaba al tanto, y que intentó ir al casino para poder pagar las deudas que tendría; al no poder lograrlo se desesperó y se mató.
Se sumaron a esas sospechas la comprobación de que estuvo en contacto con el arma que le quitó la vida y que el proyectil que le dio muerte fue disparado por la pistola Bersa calibre 9 milímetros, registrada a su nombre, hallada a pocos centímetros de su mano derecha.