Sábado 25 de Septiembre de 2010
Un fósil de una flor que presenta características similares a los de la familia de las compuestas, Astereae, y que fue hallado en noroeste de la Patagonia argentina, sugiere que este grupo de plantas apareció hace unos 50 millones de años posiblemente en Sudamérica. Es una flor precursora evolutivamente de plantas actuales como los girasoles, las margaritas, los crisantemos, las lechugas y las achicorias.
En un artículo publicado en la revista Science, un grupo de científicos encabezado por Viviana Barreda, del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, describió la flor fósil bien conservada, que presenta estructuras tipo hojas llamadas filarios que rodean a las flores y una serie de delgadas proyecciones tipo cabellos.
La flor fue encontrada en una formación rocosa a lo largo del río Pichileufú en las secas estepas del noroeste de la Patagonia, que se estima tienen una antigüedad de 47,5 millones de años.
Barreda y colegas sugieren que una “reserva ancestral de Asteraceae” pudo haber surgido en el sur del continente de Gondwana, previo a su separación en los actuales Sudamérica, Africa, India y Australia.
Las compuestas comprenden más de 23.000 especies y son la familia de plantas con flores de mayor riqueza y biodiversidad. Entre ellas se encuentran las margaritas, los girasoles, los crisantemos, las dalias, la lechuza y la manzanilla.
Existen en todos los continentes, con excepción de la Antártida, pero hasta el momento, los científicos conocían poco acerca de la evolución y la forma de propagación de esta familia, debido a que se hallaron pocos fósiles, y en general, eran sólo granos de polen. (DPA)