Martes 06 de Enero de 2009
Asunción. — El hallazgo de un arsenal en poder de militares, cinco días después del ataque a una pequeña guarnición del ejército por parte del autodenominado Ejército Popular de Paraguay (EPP) ha generado un clima enrarecido y de sospecha en Paraguay.
Ambos hechos no estarían relacionados, aunque no se descarta ninguna hipótesis, ya que la investigación se encuentra en su fase inicial. Por el arsenal descubierto ayer hay dos militares detenidos y se busca a un tercero, propietario del vehículo donde se hallaron 21 fusiles de las fuerzas armadas y explosivos.
¿Nueva guerrilla? Hace apenas seis días, el 31 de diciembre casi a medianoche, irrumpió en escena el llamado Ejército Popular de Paraguay (EPP), que atacó una pequeña guarnición a unos 350 kilómetros al norte de Asunción. Líderes del partido de extrema izquierda Patria Libre aseguraron desde la cárcel que el ataque "es el inicio de la lucha armada en Paraguay".
El 31 pasado, el puesto militar de Tacuatí, con tan sólo tres suboficiales como dotación, fue atacado por unos veinte individuos a cara descubierta. Tras llevarse dos fusiles M-16 con 90 cajas de proyectiles, incendiaron el edificio, donde dejaron un panfleto señalando que el responsable del hecho era el EPP. Las autoridades dijeron desconocer la existencia de la organización. "Son simples delincuentes", calificó el ministro del Interior, Rafael Filizzola.
Pero Carmen Villalba, una de las líderes de Patria Libre, desde la cárcel, dijo en una entrevista con un canal de TV que "lo de Tacuatí es sólo el inicio de la lucha armada" y calificó a Filizzola como "pequeño burgués". Los fusiles robados "nunca más apuntarán al pueblo sino de ahora en más apuntarán hacia los ricos", agregó.