Hagamos las cosas bien
El domingo tuve la suerte de ser una de los 20.000 (según datos de la organización) asistentes al avant premiere de la película Belgrano en un incomparable marco: el Monumento Nacional a la Bandera, en una noche espléndida.

Martes 30 de Noviembre de 2010

El domingo tuve la suerte de ser una de los 20.000 (según datos de la organización) asistentes al avant premiere de la película Belgrano en un incomparable marco: el Monumento Nacional a la Bandera, en una noche espléndida. La película y lo que representa me gustó. El verla en ese entorno fue un valor agregado incalculable, pero me pregunto, ¿por qué no podemos hacer las cosas bien? Hay cosas predecibles, hay aspectos que pueden considerarse y prevenirse. ¿Cómo no había ninguna presencia policial ni sanitaria? No pasó nada, la gente estaba tranquila y disfrutando, pero ¿cómo podés asegurar esto? Por otro lado teníamos una pantalla gigante en la que podríamos haber visto a los protagonistas de la película. No, en el momento que ellos hablaban en el atrio del Monumento, los que estábamos más allá de los primeros sitios, solo veíamos figuras que se movían. ¿Por qué no se proyectó en las pantallas el evento como se hace en cualquier recital? En cuanto a los organizadores, ¿no podían acordonar los laterales de las escalinatas, de la misma forma que acordonaron la zona vip, donde pusieron sillas, para que los que querían subir y bajar pudieran hacerlo sin necesidad de pisar a la gente que se había sentado en toda la superficie de las escalinatas? No me voy a referir al discurso proselitista de Tristán Bauer, porque eso incumbe solamente a él y a su necesidad de hacer propaganda siempre que encuentre un micrófono cerca y no a la organización del evento. Me parecen cuestiones lógicas de la organización. Si podemos hacer las cosas mejor, no las hagamos solamente bien.

María Eugenia Sobre, DNI. 14.729.292