Edición Impresa

Hacienda municipal detalló el revalúo de la TGI en un encuentro con concejales

Divididas. Así quedaron las opiniones después del encuentro de la secretaria de Hacienda de la Municipalidad, Verónica Irízar, y un buen número de concejales de la comisión de Presupuesto.

Sábado 23 de Noviembre de 2013

Divididas. Así quedaron las opiniones después del encuentro de la secretaria de Hacienda de la Municipalidad, Verónica Irízar, y un buen número de concejales de la comisión de Presupuesto. El cónclave se realizó ayer y los números de las arcas oficiales para 2014 quedaron bajo la lupa. Pero sin dudas el rubro más resistido fue el nuevo diseño de la tasa general de inmuebles (TGI) con valores previstos hasta 2016. “Es inconstitucional, la calculan como un impuesto”, dijeron sin anestesia varios de los legisladores de la oposición.

   “En lugar de atar el cálculo de la TGI al costo del servicio que brindan, lo ligan a la valuación fiscal como si fuera un impuesto, es un error conceptual”, dijo el edil por el PJ, Diego Giuliano. También desde lo académico, el radical Jorge Boasso, consideró que el revalúo propuesto por la Municipalidad para actualizar la recaudación por este rubro, es “exagerado, horripilante y brutal, y convirtió esta tasa en un impuesto inmobiliario paralelo porque están tomando la valuación de las viviendas”.
  
Ultraliberal. Más cerca de lo político, el concejal por el Progreso Social, Héctor Cavallero, dijo que la compleja fórmula implementada por el Ejecutivo para aumentar el valor de esa tasa, tiene un sustrato “ultraliberal porque convierte al tributo en casos individuales”, ya que quedará relacionado con la capacidad tributaria de cada familia. En este marco, en una misma cuadra pueden llegar distintos valores para la TGI.

   Frente a esta baraja, Irízar no retrocedió. En su opinión, los valores catastrales constituyen un parámetro para calcular la TGI porque reflejan la capacidad de pago de los propietarios. “Estamos convencidos de que el revalúo es la herramienta tributaria para dar mayor equidad y solidaridad a lo que cobramos por esta tasa”, aseguró. Y desestimó la mirada crítica que consideran como un error conceptual tratar como un tributo al servicio que se brinda a través de la TGI, que ahora tendrá actualizaciones trimestrales.

   “Eso no es así, en Rosario hace treinta años que la TGI se paga de acuerdo a la valuación de las propiedades, lo que nosotros hacemos ahora es actualizar ese valor relativo”, explicó Irízar y dijo que no se trata de un impuesto porque sólo se emite para cubrir los costos del servicio. Además, rehusó equipar la medida que tomaron, con el concepto de que pagan más quienes más tienen: “Se redistribuye el costo de la tasa en función de la valuación tributaria de cada parcela”.

”No compartimos el concepto, la tasa tiene que ver con el concepto de contribución de mejoras y con la calidad del servicio que se recibe”, dijo la concejala por el Frente para la Victoria (FPV), Norma López. Para Boasso, el presupuesto es una gran mentira. “Estoy usando los mismos argumentos que usa el Frente Amplio Progresista (FAP) a nivel nacional, cuando ellos son oposición ven las cosas diferentes”, ironizó.

   “Después de escuchar a la secretaria de Hacienda está claro que en la Municipalidad de Rosario no hay plata que alcance”, dijo Giuliano y detalló su apreciación: “No sólo gastan mal, sino que lo hacen a una velocidad supersónica”. En su opinión, basta prestar atención a los mismos datos que dio la funcionaria con respecto al último ejercicio contable.

   “Aumentaron la recaudación tributaria, la TGI y la coparticipación del Inmobiliario, en un 49, 43 y 59 por ciento, respectivamente, y no les alcanza porque gastan mal”, aseguró Giuliano. Y propuso ir al verdadero fondo del problema. “En los servicios públicos (iluminación, residuos, semáforos, a modo de ejemplo), que están tercerizados, se gastan unos 780 millones de pesos por año, que se prestan mal y que salen de la caja de la ciudad por eso no les alcanza nunca”, argumentó.

A su turno, además de los nombrados, los concejales María Eugenia Schmuck, Alejandro Roselló y Alberto Cortés, hicieron preguntas relacionadas con distintos aspectos del presupuesto como los Fondos de Asignación Específica, la baja de dineros para el Presupuesto Participativo, subsidios para los bomberos, las concesiones y la evolución de la deuda municipal, entre otros ítems. Un lugar destacado también se llevó el aumento de los servicios de la deuda. Después de largas horas de reunión, los ediles de la oposición anticiparon: “Esto es invotable”.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS