Domingo 28 de Julio de 2013
El secuestro virtual del que fue víctima ayer una familia rosarina tiene un antecedente similar en la ciudad. El miércoles 31 de agosto de 2011 Karina Mattar, una mujer de 32 años y madre de cuatro pequeños, desapareció por varias horas y mantuvo en vilo no sólo a su familia sino también a toda la cúpula de la Unidad Regional II. La habían obligado a viajar hasta la terminal de ómnibus de la ciudad de Bell Ville donde dejó un bolso con 50 mil pesos a modo de rescate de su marido, quien estaba sano y salvo en su trabajo.
El hecho comenzó cuando el celular de Karina sonó en la casa de Fisherton en la que vive junto a su esposo, Diego Gómez, y los cuatro hijos de la pareja. Entonces alguien le dijo que su marido había sufrido un accidente, pero luego la misma voz le aseguró que en realidad estaba secuestrado y le indicaron los pasos a seguir. Tenía que juntar todo el dinero que tuviera en la casa y que saliera al encuentro de los supuestos captores, quienes supuestamente la estaban controlando y le iban a informar dónde ir para hacer el pago y reencontrarse con su esposo. La mujer no atinó a llamar a su esposo y fue en busca de los captores con 50 mil pesos.
La policía halló algunas horas más tarde el auto de Karina en Eva Perón y Valparaíso, en Echesortu y entrada la noche supieron que la mujer había estado alojada en un hotel de San Juan al 800 antes de viajar en un micro a Córdoba, aunque bajó en Bell Ville. Poco después la policía cordobesa la encontró cuando volvía en otro micro hacia Rosario. A ellos Karina les dijo que "todo lo que hizo fue obligado por permanentes llamados que le fueron haciendo los secuestradores". Y que el bolso con los 50 mil pesos del rescate dlos había "dejado en cercanías de la terminal de ómnibus de Bell Ville".