Lunes 21 de Mayo de 2012
Victoria.— Mañana se cumplirán 9 años del histórico día de 2003, cuando esta ciudad y Rosario quedaron unidas por el puente. Hasta 2003, la única forma de cruzar el humedal era en lancha, en una travesía de 5 horas que unía Victoria y Puerto San Martín.
Existen registros históricos documentados de la voluntad férrea de acortar las distancias entre las Siete Colinas y Rosario que datan incluso de 1847, cuando el general Urquiza viendo el importante crecimiento social y económico de la zona, tuvo el primer atisbo de hacer una canalización que permitiera el fácil acceso al puerto de Victoria.
En 1898 se integró una comisión procanal que apuntalaron la labor encabezada por Angel Piaggio, quien acompañado de un grupo de isleros trabajaron a pico y pala construyendo el canal que lleva su nombre.
Tras la conformación de comisiones y la sanción de truncas leyes tendientes a la construcción del canal camino, recién en 1987 el gobernador de Entre Ríos Sergio Montiel, acompañado por el intendente rosarino Horacio Usandizaga, anunció el llamado a licitación para el dragado y varios cortes en las islas que permitirían el acortamiento de la vía fluvial, pero estos trabajos no se concluyeron.
Concreción. En 1992, con la inclusión de la autopista bioceánica se reflotó nuevamente el centenario proyecto. Y en 2003, en un día gris y amenazante se produce la inauguración oficial de la gran y soñada obra. La misma recayó en las figuras de los intendentes socialistas Hermes Binner y Jorge Valverde. La obra significó mucho para las dos ciudades, más para la entrerriana, que vio llegar una gran afluencia visitantes y un auge del turismo.
Desde la concesionaria Puentes del Litoral, se precisó que el tránsito desde la inauguración se triplicó, de más de 2.500 a 6.300 vehículos diarios.