Viernes 28 de Diciembre de 2012
Te vi, junto a decenas de chicos como vos, actuando con la voracidad de quien en ello le va la vida. Te vi cargando en tus brazos botellas de cerveza y sidra que llevabas como trofeo; te vi dando patadas a las persianas del supermercado de tu barrio, rompiendo vidrios, tirándoles piedras a quienes trataban de evitarlo. Te vi llevándote lo que seguramente creías que era tuyo, porque de otra manera no lo hubieras hecho ¿o sí? Calculé tu edad: 14, 15... Estoy segura de que alguna vez te vi sentado en un banco de la escuela, oyendo lo que tus maestros y profesores decían: hablaban de la necesidad de formarnos cívicamente, del valor de la democracia para la construcción de una sociedad en donde el derecho se ejerza para todos... ¿Qué pensabas vos, allí sentado en un lugar que se te ofrecía para desarrollar tu pensamiento? ¿Qué pensabas de quienes trataban de transmitirte esos valores? ¿Qué comentabas con tu familia, con tus amigos? ¿Qué pensabas en plena rapiña? ¿Pensabas? Sentí pena por vos, mucha pena y me dije: habrá que empezar de nuevo.
Elena A. Sonzogni
DNI. 5.812.498