Viernes 26 de Febrero de 2010
Continuando con el tema sobre la degradación y mal uso de nuestro lenguaje, da pena escuchar diariamente cómo jóvenes y no tan jóvenes no pueden terminar una frase sin agregar "¿me entendés?" o "y nada..." o "boludo/a" encima con mala dicción (se escucha boluo/a y hasta con voz nasal) y en vez de saludar dicen "¿qué tal, todo bien?". Entiendo que, como todo, el idioma por usos y costumbres va cambiando y eso está bien, no pretendo que nos expresemos como los grandes escritores, pero nuestro idioma es riquísimo, no necesitamos copiar malas modas que terminan uniformándonos como con la ropa de manera que las mujeres salimos a la calle todas con el mismo modelo, con los mismos colores. Ya que por razones de costo a veces nos vemos obligadas a salir "uniformadas" porque no podemos pagar modistas que nos hagan a medida, por lo menos, con el idioma (dado que no nos ocasiona gastos expresarnos bien), ¡no nos uniformemos! ¡Tengamos personalidad! Hablemos bien porque estamos indirectamente enseñando mal a las próximas generaciones.
María Inés Alves