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Guillermo Coppola y Bambino Veira aseguran que “somos demasiado auténticos”

Todo es celebración. A cada paso de Guillermo “Guillote” Coppola y de Héctor “Bambino” Veira por los pasillos del canal C5N se suceden saludos, y abrazos prolongados.

Domingo 15 de Diciembre de 2013

Todo es celebración. A cada paso de Guillermo “Guillote” Coppola y de Héctor “Bambino” Veira por los pasillos del canal C5N se suceden saludos, y abrazos prolongados. Caricias en los rostros, sonrisas generosas. Es un modo de estar en la vida, el modo de los “Buenos muchachos”, como se titula esa mesa de anécdotas televisivas donde se lucen los inefables, junto a Alfio “Coco” Basile y Beto Casela, entre otros.

   Con sus historias a cuestas, contadas en primera persona y a modo de subproducto de la exitosa creación televisiva, “Guillote” y el “Bambi” llegan al City Center de Rosario con un plan: entretener, divertir, y porque no, emocionar. Con formato de dúo, y un tercero que les da pie. Y que las figuras hablen. “Acá no hay guión, los tiros salen para cualquier lado”, anticipa el “Bambi” Veira, en una entrevista con Escenario, antes del show “Un encuentro con dos amigos”, que protagonizarán mañana, a las 21, en el Centro de Convenciones del City Center (Oroño y Circunvalación).

   “Esto es Bambino Veira más Guillermo Coppola, no es «Buenos muchachos» por C5N”, aclara de arranque el ex representante de Diego Maradona, para que no haya confusiones. “Nosotros salimos, por ahí el Bambi hace lo de él sólo, yo también hago mi unipersonal”, agrega Coppola, ya ubicado en el centro del estudio de grabación donde en pocos minutos se comenzará el rodaje del programa semanal que emite el canal de noticias del barrio de Palermo. “En Rosario tendremos un moderador, seguramente hablaremos de fútbol, de cine o de actualidad, de la vida. Contaremos un par de anécdotas, yo imagino algo bien divertido”, proyecta el ex futbolista que brilló en San Lorenzo a fines de los años 60.

   —¿Qué se espera del dúo?

   Veira: Espontaneidad, que es lo principal. Pasan cosas en nuestras vidas y las vamos contando. Acá no hay guión, no hay nada. Las balas salen para cualquier lado. 

—¿Van con historias picantes o regulan?

   Ambos: Más bien lo regulamos, tratamos de ser moderados, no lastimar. Hasta un límite.

   —Son muy populares, ambos vivieron tiempos de oro y gloria, y también momentos aciagos, la pérdida de la libertad, la cárcel. ¿Sienten que el cariño del público es a pesar de esos de momentos, o es aún mayor por esos momentos?

   —Nosotros percibimos que el cariño de la gente se debe a que somos auténticos, espontáneos, no escondemos nada. Cuando nos tocó disfrutar, disfrutamos, y cuando nos tocó sufrir, sufrimos. Somos demasiados auténticos.

   —Pero con la sola autenticidad no alcanza para constituirse en un dúo atractivo, ¿qué más sienten que encontraron?

   Coppola: No hay vedetismos entre nosotros. Un día está bien uno, otro día está bien el otro, y siempre está todo bien. Esto es un grupo de amigos, no hay competencias. Y eso se nota, y a la gente le gusta.
  —Las historias, las anécdotas, que ustedes cuentan ¿son necesariamente ciertas o lo importante es que estén bien contadas?

   Veira: Son historias de vida que han sucedido, no hay nada inventado. De repente se cuentan risueñamente, con algún matiz, pero las historias sucedieron.

   —Guillermo, en tu caso, tu conocimiento ante el gran público vino de la mano de Diego Maradona. Luego iniciaste un recorrido mediático ya sin Diego, incluso ahora ya sin hablar de él. ¿Cómo vivís esta nueva etapa?

   —Yo fui representante de más de 180 jugadores, y de pronto llega Diego. Y me hizo ver la cima, lo máximo. Pero un día Diego se levantó y tuvo dudas respecto de mi manejo. Pero bueno, yo vengo con la experiencia de más de cien futbolistas y seguí haciendo las cosas bien. Antes de Diego tuve muchos jugadores importantes, pero ninguna de la magnitud gigantesca de Diego Maradona.

   —Diego estaba por encima de todos...

   —Diego me llevó a una dimensión desconocida para cualquier mortal. Siempre recuerdo una frase que me dijo el Bambi el día que me conoció: “Guillote, vos sos oro en la cima, sos oro de la montaña” (risas).

   —¿Imaginaron llegar a esta etapa de la vida protagonizando shows con historias personales como material de trabajo?

   Veira: Es que siempre hemos sido dos grandes laburantes, la gente lo ve así, y nos premia por eso.

   —Bambino, ¿qué significa la ciudad de Rosario para vos?

   —La amo, definitivamente. No te olvides que toda mi familia es de Rosario. El único porteño soy yo. Madre, padre, abuelos, hermanos, todos de Rosario, excepto yo, que soy porteño. Aparte cómo me atienden en Rosario, impresionante. Además el fútbol, y ese clásico que tiene Rosario, que es el clásico más romántico de mundo.

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