Grupo rebelde excomulgado lo criticó duro

Viernes 19 de Abril de 2013

Un grupo rebelde católico que estuvo en el corazón de grandes controversias que afectaron a Benedicto XVI ha comenzado a criticar a su sucesor, el Papa Francisco, por la postura popular que ha adoptado desde su elección.

En una carta a sus partidarios, el jefe de la ultra tradicionalista Sociedad de San Pío X (SSPX) preguntó si el enfoque del nuevo Pontífice en servir a la gente pudiera ser sólo "filantropía centrada en el hombre" en vez de un liderazgo verdaderamente religioso.

Las agudas críticas del obispo Bernard Fellay al Vaticano atrajeron atención durante el papado de Benedicto XVI porque el ahora retirado jefe de la Iglesia Católica Romana quería reintegrar al grupo, que había sido excomulgado.

Francisco ha inquietado a muchos católicos tradicionalistas al evitar la pompa del Vaticano y presentarse como un humilde servidor de los pobres y mostrar poco interés en volver a tradiciones ancestrales.

En su carta a los seguidores de la SSPX, Fellay instó a Francisco a "no permitir que las almas perezcan debido a que ya no aprenden doctrinas sólidas". "¿Qué beneficio trae ser devoto de la gente si se le esconde lo que es esencial?", preguntó Fellay, cuyo grupo dice tener 500 sacerdotes y un millón de seguidores en el mundo.

"Ayudar a los pobres siempre ha sido una preocupación para la Iglesia —afirmó—, pero si se convierte meramente en una filantropía centrada en el hombre, entonces la Iglesia ya no está realizando su misión".

Fellay, que durante mucho tiempo tuvo la esperanza de que Benedicto XVI cediera y reintegrara al grupo, había evitado comentar públicamente sobre su sucesor, hasta ahora.

Poco después del cónclave, el jefe de la SSPX para Sudamérica, el reverendo Christian Bouchacourt, denunció el estilo simple de Francisco como "humillante e indigno para la Iglesia".