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Grondona bajó el pulgar para que la selección juegue Rosario por las eliminatorias

El papelón que generó la suspensión de los clásicos sigue mostrando aristas nocivas para la ciudad con una fuerte repercusión nacional. ¿Podrá Messi convencerlo otra vez?

Domingo 27 de Enero de 2013

El papelón que generó la suspensión de los clásicos sigue mostrando aristas nocivas para la ciudad con una fuerte repercusión nacional. Los graves hechos que se vivieron el pasado domingo en las instalaciones de Newell’s parecen haber sido más que suficientes para que la Asociación del Fútbol Argentino haya decidido finalmente descartar la posibilidad de que la selección nacional que capitanea nuestro Leo Messi se presente en Rosario ante Colombia por las eliminatorias mundialistas, como deseaba el crack rosarino. Los primeros daños colaterales comenzaron a atentar contra esta población huérfana de raciocinio a nivel dirigencial y carente de un plan de seguridad.

   La disputa de los clásicos no se trataba sólo de volver a poner frente a frente a Central y Newell’s, si no que había otros matices que ponían a la ciudad en el ojo de toda la sociedad y de diversos organismos.

   Rosario hace rato dejó de ser la capital del fútbol argentino. Inclusive demostró no estar a la altura para organizar algunos espectáculos deportivos. Basta recordar dos hechos puntuales. Uno fue el encuentro que Argentina disputó ante Brasil en el Gigante de Arroyito en la era de Diego Maradona por las eliminatorias de Sudáfrica 2010. Aquel 5 de septiembre de 2009 terminó siendo un bochorno. Y no por la paliza que le dio el conjunto de Dunga al de Diego, sino porque una gran cantidad de público se quedó afuera del estadio pese a haber tenido su entrada. Eso generó varios juicios a la AFA.

   Y el otro fue el año pasado, cuando se reinauguró el autódromo Juan Manuel Fangio. Luego de varios dimes y diretes lo habilitaron para recibir al Súper TC2000. Claro, quedó en evidencia que se armó a los ponchazos porque hubo falencias de todo tipo. Como la ausencia del puente peatonal, el peralte del curvón 1 y un lugar disponible para que los fierreros pudieran acampar los tres días de carrera como marca la tradición.

   Todo hacía presagiar que pasarían años para que Rosario volviera a albergar otro gran acontecimiento.

   No obstante, Lionel Messi le tendió la mano a la ciudad. A su ciudad pese estar radicado en Barcelona desde hace un buen tiempo. Pero la Pulga quería darse un gusto. Un gran gusto. Jugar en el Coloso Marcelo Bielsa con la selección argentina que capitanea.

   Fue entonces que habló con Julio Humberto Grondona y le hizo la correspondiente petición. Y el presidente de la AFA le hizo un guiño favorable al pibe surgido del baby de Grandoli pese a que Rosario estaba afuera del calendario internacional argentino.

   Según constató Ovación, la selección tenía planificado jugar en el Parque Independencia frente a Colombia, como deseaba Leo. Por eso las autoridades afistas pusieron toda la atención en los clásicos que organizó la empresa World Eleven.

   Era cuestión de armar un dispositivo de seguridad acorde a las circunstancias: jugar y que los hinchas disfrutaran en paz.

   Pero no. Se hizo todo al revés. Se produjeron los desmanes en el Parque, donde la barra de Newell’s se enfrentó con la policía y un efectivo terminó con una herida de bala que no le tocó ningún órgano vital de milagro.

   Allí, gente común que estaba disfrutando de un día de pileta vivió de repente una represión difícil de explicar por parte de las fuerzas de seguridad, que entraron al estadio supuestamente para reprimir a un grupo de hinchas. Ni hablar del arma que apareció en la pensión del club. Ni del sorpresivo corte que sufrieron las cámaras de seguridad. Papelón si los hay.

   Como el que armaron los presidentes Guillermo Lorente y Norberto Speciale y el ministro de Seguridad, Oscar Lamberto. Motivos de sobra para que el propio Grondona, luego de escuchar a varios actores, haya decidido esta semana que la selección no juegue en el Coloso.

   Según pudo averiguar Ovación, Don Julio dijo: “Ahora, con todo lo que pasó, la selección no recibirá a Colombia en Newell’s”. Fue tajante y determinante en su respuesta.

   Parece además que el capo del fútbol nacional está que trina con los directivos leprosos debido a todo lo que sucedió dentro del club como también con otros hechos.

   Sólo Messi podría obrar el milagro, otra vez, de reinstalar a Rosario en el circuito de la selección nacional. Aunque parece improbable.

   La ciudad quedó en el medio de dos equipos. De declaraciones exultantes, pero con cero autocrítica. Y los platos rotos los pagarán los ciudadanos comunes porque ahora no podrán ver a Messi y compañía como querían. O como Leo deseaba. Y todo gracias al fútbol. Vaya paradoja.

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