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Grecia se paralizó en protesta por la desaparición de la televisión pública

El primer ministro griego, Antonis Samaras, trató ayer de desactivar la crisis política causada por el abrupto cierre de la radiotelevisión pública ERT, en medio de una huelga nacional de 24 horas...

Viernes 14 de Junio de 2013

El primer ministro griego, Antonis Samaras, trató ayer de desactivar la crisis política causada por el abrupto cierre de la radiotelevisión pública ERT, en medio de una huelga nacional de 24 horas que llevó a miles a las calles para protestar contra la medida. Samaras, que calificó de hipócritas a los defensores de ERT, se reunirá el lunes con sus dos socios menores de coalición opuestos al cierre, el Partido Socialista PASOK y la Izquierda Democrática, tratando de evitar la inestabilidad política en el país de la zona euro.

Un alto funcionario del gobierno dijo que el premier conservador está abierto a negociar sus propuestas y que es probable que se llegue a un compromiso, aunque Samaras no tiene intención de dar marcha atrás en el cierre ni en su idea de relanzar ERT como un organismo más pequeño y eficaz.

A la vez, el gobierno heleno amenazó con sancionar a los medios locales que retransmiten el programa de información continua que siguen ofreciendo los trabajadores de la televisión pública ERT, pese a su cierre. La retransmisión con la señal de ERT "es una emisión sin permiso y, por tanto, ilegal", advirtió un correo electrónico enviado por el departamento de Finanzas a los medios que respaldan a los periodistas de ERT y firmado por un consejero del ministro de Finanzas, Yannis Sturnaras. La misiva advierte que "a los que sigan transmitiendo les serán impuestas las sanciones previstas por la ley". El enfrentamiento público entre Samaras, que prometió transformar el país de un "auténtico Parque Jurásico" en una economía moderna, y sus socios causó dudas sobre si se puede encontrar consenso.

¿Elecciones? El conflicto con el PASOK e Izquierda Democrática, que quieren que Samaras anule el cierre de la radiotelevisión pública, se convirtió rápidamente en la crisis más grave desde que la coalición llegó al poder hace un año. "O se llega a una solución o en una semana habrá elecciones", dijo el diario conservador Kathimerini. Más de 2.600 trabajadores perderían sus trabajos en ERT, ayudando a Atenas a cumplir el objetivo de despido de funcionarios fijado en el programa de rescate. Un alto cargo gubernamental dijo que Atenas está bajo presión para mostrar a los inspectores de la Unión Europea y el FMI que tiene planes para recortar los 2.000 empleos públicos exigidos y que el cierre de ERT era la única opción disponible para cumplir ese objetivo. El gobierno asegura que la decisión de cerrar la televisión pública, que tiene 75 años de historia, es una medida temporal a la espera del relanzamiento de una cadena más reducida con unos 1.200 empleados en unos meses.

Los dos principales sindicatos del país, que representan a unos 2,5 millones de trabajadores, llevaron a cabo ayer una huelga general de 24 horas, calificando el cierre de ERT como "una maniobra similar a un golpe para amordazar la información no tendenciosa". El personal de la televisión pública reaccionó al anuncio del cierre de la cadena y del despido de sus 2.656 trabajadores con la ocupación de la sede en Atenas, desde donde emitían en continuo mientras los griegos protestaban en las calles.

El transporte público de Atenas y los trenes de la estatal OSE dejaron de funcionar. Los ministerios de Atenas también permanecieron cerrados. Unos 10.000 manifestantes se congregaron en el exterior de la sede de ERT, ocupada por los trabajadores desde el anuncio, ondeando banderas y con pancartas contra Samaras. La huelga indefinida del sindicato de periodistas impidió también la publicación de varios periódicos y llevó a que algunas cadenas de televisión privadas tuvieran que repetir series y comedias en lugar de noticias.

El sector privado no se adhirió. Pero hubo pocas muestras de que el sector privado se hubiera unido a la huelga. Las calles de la ciudad estaban llenas de automóviles y gente, los supermercados estaban abiertos y los cafés servían a los clientes con normalidad. "El empleado más bajo de ERT gana en un día lo que yo gano en una semana, ¿por qué debería manifestarme por ellos?", dijo el frutero Yannis Papailias. "Cientos de miles de personas perdieron sus trabajos. ¿Quién protestó por ellos?", dijo la empleada Maria Skylakou mientras servía café.

ERT ha perdido espectadores con el avance de la televisión comercial y sus tres canales estatales tienen una audiencia total de sólo un 13 por ciento. Muchos griegos lo ven con una fuente de derroche y de trabajos patrocinados por los partidos políticos. Pero la rapidez con la que se cerró, dejando a los presentadores con las frases a medias, causó conmoción.

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