Miércoles 13 de Enero de 2016
El gobierno alemán de Angela Merkel se decidió a agilizar las normas para deportar a inmigrantes con cargos penales, luego de las masivas agresiones sexuales sufridas por ciudadanas alemanas la víspera de Año Nuevo en Colonia a manos de refugiados. Esa noche, un millar de sujetos, la mayoría al parecer inmigrantes recientes, acosaron e incluso en algún caso violaron a varias mujeres en la zona de la estación de trenes de Colonia.
La planeada reforma a las leyes de deportación y agresiones sexuales reducirá "significativamente'' los obstáculos legales para expulsar extranjeros que cometen crímenes serios, dijo el ministro de Interior Thomas de Maiziere. "Es una respuesta del Estado dura pero correcta a quienes buscan protección aquí pero creen que pueden cometer crímenes'' sin consecuencias, dijo Maiziere. El ministro de Justicia Heiko Mass, quien anunció los planes junto con Maiziere, dijo que la presión pública tras las agresiones de Colonia ha jugado un papel clave en la rápida aprobación del plan.
La policía de Colonia informó que recibió 553 denuncias de ataques la noche de Año Nuevo. El 45 por ciento incluyen agresiones sexuales. De 32 sospechosos identificados, 22 son refugiados de Oriente Medio y Africa. Muchos agresores fueron descritos por sus víctimas como "de origen árabe o norteafricano''.
Los cambios, que tendrían que aprobarse por el Parlamento, implicarían que cualquier pena de privación de libertad por crímenes contra la integridad corporal de otra persona, incluidas agresiones sexuales, así como robos violentos, serán motivo de deportación. Muchas personas en busca de asilo que han cometido crímenes evitan la deportación, ya que el peligro al que se enfrentan en su país natal es considerado mayor que el motivo por el cual serían deportados. Ahora esto cambiará, dado que de hecho es un estímulo a cometer delitos.
Por otro lado, un alto mando de la policía alemana no cree que haya relación entre el crimen organizado y las agresiones sexuales registradas en Colonia y otras ciudades alemanas la víspera de Año Nuevo. "Se dieron las mismas condiciones en diferentes lugares'', explicó Holger Muench, de la Oficina Federal Penal de la policía alemana, "con grandes multitudes reunidas para celebrar el Año Nuevo''. De hecho, la policía de Colonia se mostró impotente para reprimir los delitos durante horas, dado que fue desbordada por la multitud.
El hecho es que las masivas agresiones sexuales han avivado la ya enorme tensión en Alemania por la oleada de inmigrantes que llegan al país, más de un millón en el último año. Alemania es el único país europeo que no pone límites reales a la inmigración. Su condición de nación muy rica se ha sumado para que la ola migratoria se dirigiera casi exclusivamente a Alemania, y en mucha menor medida, a Suecia.