Grave hambruna en Somalia
Naciones Unidas (ONU) declaró ayer oficialmente el estado de hambruna en algunas áreas del sur de Somalia, en el este de Africa, en tanto la FAO, la agencia de la ONU para la alimentación y la agricultura, lanzó un llamado para reunir 120 millones de dólares para la región.

Jueves 21 de Julio de 2011

Naciones Unidas (ONU) declaró ayer oficialmente el estado de hambruna en algunas áreas del sur de Somalia, en el este de Africa, en tanto la FAO, la agencia de la ONU para la alimentación y la agricultura, lanzó un llamado para reunir 120 millones de dólares para la región.

"Cientos de personas están muriendo cada día y si no actuamos otras morirán", dijo el director general de la FAO, Jacques Diouf, instando a aumentar las inversiones para ayudar a los agricultores y sus familias, proteger sus actividades y seguir produciendo alimentos.

Casi la mitad de la población somalí, unos 3,7 millones de personas, viven actualmente en estado de crisis, y de ellos 2,8 millones son habitantes del sur del país, informó ayer la ONU en Nairobi.

El estado de hambruna se declara cuando las tasas de malnutrición grave entre los niños supera el 30 por ciento o cuando más de dos personas por 10 mil mueren al día por falta de alimentos.

También puede declararse si la población no tiene acceso a la comida y otros bienes básicos.

Los niveles de malnutrición en Somalia están entre los más elevados del mundo, con picos del 50 por ciento en algunas áreas del sur, de acuerdo con los datos presentados por el coordinador humanitario de la ONU en el país, Mark Bowden.

En las regiones de Bakook y Baja Shabelle, las tasas de malnutrición aguda superan el 30 por ciento, apuntó Bowden.

"Si no actuamos ahora la hambruna se extenderá a las ocho regiones del sur de Somalia en dos meses, ante las pobres cosechas y los brotes de enfermedades infecciosas", explicó.

Los 120 millones solicitados por la FAO incluyen 70 millones para Somalia y 50 para Etiopía, Kenia, Yibuti y Uganda, donde vastas áreas están también en situación crítica y fueron declaradas en "emergencia humanitaria". Bowden llamó a la comunidad internacional a destinar 300 millones de dólares en los próximos dos meses para combatir este problema, tras señalar que "cada día de retraso es literalmente una cuestión de vida o muerte para los niños y sus familias en las zonas afectadas", dijo Bowden. (Télam)