Sábado 29 de Diciembre de 2012
El gobierno de Margaret Thatcher realmente analizó qué repercusiones podía llegar a tener un ataque al territorio continental argentino durante la guerra de las Malvinas en 1982, y se barajaron varios objetivos de la Patagonia, según consta en algunos de los documentos desclasificados ayer por el Foreign Office.
Uno de esos documentos revela que John Coles, secretario privado de Thatcher, le pidió a la Cancillería que buscara información de inteligencia e indagara qué reacciones provocaría Gran Bretaña si tomaba "pasos nuevos y dramáticos" como un bombardeo a la Argentina continental, aunque aclaraba también que la primera ministra no estaba pensando en eso.
Otra nota, del 2 de mayo de 1982, mencionaba eventuales objetivos continentales e incluso la posibilidad de concretar aterrizajes en la Patagonia, aunque advertía que cualquier medida de ese tipo dañaría "gravemente" el respaldo a Gran Bretaña.
Un tercer documento fue emitido el 11 de mayo de 1982 por el Ministerio de Defensa. Ese texto analizaba la posibilidad de atacar aeropuertos militares argentinos de la Patagonia, pero destacaba que, para inutilizarlos, haría falta un bombardeo muy grande y, al mismo tiempo, "un muy alto grado de precisión" para evitar víctimas civiles.