Martes 25 de Septiembre de 2012
Suelo leer las cartas de lectores y el 21 de septiembre pasado, siendo el Día del Estudiante, me llamó la atención la escrita por Carlos Robledo. Y me sorprendió con alegría. Alguien que habla bien de los profesores y que sabe muy bien cómo trabajamos diciendo: "Conviven para educar con adolescentes y jóvenes diariamente. Hacen un esforzado trabajo, soportando olvidos, agresiones e ingratitudes. Sin embargo siguen apostando a educar en esa etapa tan prometedora y rebelde de la vida". Palabras exactas que a quienes somos profesores nos tocan de cerca porque es así, tal cual él lo expresa. Y seguimos enseñando, acompañando, conteniendo, aconsejando, mimando a nuestros alumnos porque para eso sabemos bien lo que es "la vocación". Nos deseó además un feliz día, y claro que lo fue, ya que estuvimos junto a nuestros alumnos y colegas, organizándonos nuestro propio acto en un clima casi familiar. Gracias por sus palabras señor, no se equivoca porque los profesores, por lo menos los de mi escuela, somos así. Y después de todo para los que piensan distinto, en todos los oficios, profesiones y cargos, existen las excepciones.
Liliana B. Campagnoli / DNI. 13.220.560