Viernes 15 de Marzo de 2013
Señores políticos, perdón que los moleste, sé que ustedes tienen cosas muy importantes que hacer y no pueden hacerse cargo de los ciudadanos de bien, los que trabajamos día a día para llevar este país adelante. Les escribo para saber si pueden hacer algo con la inseguridad. Hace ya dos semanas, a las 11 de la mañana, me robaron a mano armada en Solís y Sorrento. Gracias a alguien que no sé quién es, lo puedo contar. Hace un par de días, a las siete de la tarde, frente al autódromo, me quisieron robar otra vez; un adoquín pegó en el vidrio y afortunadamente golpeó en mi brazo y no en la cabeza de mi hijo que iba en brazos de su madre tomando la teta. Yo cortado, y los tres llenos de vidrios. Ya no sabemos por dónde ir. Nos miramos, y de nuevo la frase de hace dos semanas: "Gracias que lo puedo contar". Ya no sé qué hacer, con quién hablar o a quién dirigirme. En un momento pensé en los políticos, en la policía, en hacer la denuncia (y seguir participando), en los derechos humanos (los defienden a ellos y yo soy el delincuente), en Dios, que se ve que no atiende en Rosario; en los jueces, que buscan cometas grandes y yo soy un pirincho. ¿En quién en entonces? ¿O debo seguir esquivando la muerte en manos de estos delincuentes? Esta vez no tuve que llegar a casa para mirar a mi hijo de siete meses para llorar y decirle "hijo, dónde te traje". Espero no tener que continuar enviando cartas a este diario por este tema. Gracias políticos, policías, derechos humanos, jueces y delincuentes por hacer de ésta y miles de personas como yo que la vida sea "color de rosa".
Marcelo Ferraro