Miércoles 09 de Mayo de 2012
Quisiera referirme a la carta a los lectores publicada en La Capital el pasado 29 de abril titulada "el Papa enojado". Me parece que la persona que escribe se refiere al Papa, y por lo tanto a la Iglesia, con una visión meramente humana. No me parece que el santo Padre sea una persona machista, todo lo contrario; es evidente el cariño que tiene a una mujer: la Santísima Virgen. No me cabe duda, incluso, que quiso con locura a su madre y a su hermana, ya difuntas. Personalmente yo como mujer siento también el cariño del Papa y admiro todo lo que hace a sus 85 años. Ratzinger es uno de los cuatro o cinco primeros intelectuales del mundo actual. No solamente es un intelectual teólogo sino que tiene una excepcional capacidad para comprender nuestro mundo actual. Por lo tanto quiere dirigir a la Iglesia por la senda verdadera, o sea tal cual como fue fundada por Jesucristo, quien instituyó el sacerdocio a sus apóstoles para que continuaran con su obra. Gracias Benedicto XVI por no reformar nada que desvirtúe lo que Jesús nos dejó, porque la Iglesia es santidad y no una empresa celosa de erigir nuevas y sofisticadas estructuras.
Mercedes Martínez,
DNI. 22.276.999
N. de la R.: La lectora se refiere a la carta publicada en la edición del 29 de abril, bajo el título El Papa enojado, donde el autor de la misma da cuenta de la nota aparecida en el suplemento Salud del 8 de abril en donde se publica los dichos del Papa Benedicto XVI advirtiendo que no tolerará la desobediencia emitida por los sacerdotes y laicos austríacos que desafiaron a la Iglesia sobre el celibato y la ordenación de mujeres.