Miércoles 30 de Diciembre de 2009
Cuando se vive el momento de alguna grave enfermedad de un ser querido, como lo fue el caso de mi señora esposa, es cuando se pone a prueba la atención que deben brindar las obras sociales y servicios de emergencia médica. En este caso quiero por este medio, en nombre propio y en el de mis dos hijos, ponderar la respuesta que nos brindara ACA Salud, especialmente las asistentes sociales Verónica y Marcela, sin importar el momento en que fuera necesario requerir sus servicios. También al personal de atención telefónica y de asistencia médica de Ecco y el servicio de enfermería domiciliaria Sendo, quienes pusieron a nuestra disposición no sólo sus aptitudes profesionales sino también sus condiciones humanas, sirviendo varias veces de contención ante los difíciles momentos que nos tocó vivir. Lamentablemente todos los esfuerzos que se hicieron no alcanzaron para salvar una vida pero sí cabe recordar de nuestra parte el tratamiento altamente humanitario que tuvimos. Sólo caben algunas pocas palabras para sintetizar nuestros sentimientos: muchas gracias a todos.
Juan Humberto, Guillermo y Claudio Sturlini