Domingo 05 de Abril de 2009
El pasado 17 de enero sufrí un accidente casero que me produjo, entre otras cosas, el corte de las yugulares externa e interna. Según las creencias personales se podrá decir que fue la mano de Dios, los ángeles, el destino, energía o lo que cada uno quiera creer. Yo lo único que sé con certeza es que la velocidad con la que actuó mi marido y el servicio de urgencias lograron que hoy esté escribiendo esta carta. Hoy creo en Dios, en los ángeles, y en la energía por este motivo; estoy segura que algún ser superior guió las manos de los médicos Fabián Bodrone y Emanuel Chaparro y de los enfermeros Fabrizzi Rubiolo y Gustavo Zanotti. También de los dos conductores de las ambulancias que sabemos cuán diligentes fueron para hacerme llegar con vida al Heca. A todos ustedes, muchas gracias de corazón.
Blanca Faravelli
Jorge Crer