Miércoles 12 de Febrero de 2014
A los dos meses de nacido Manuel y a los 4 meses de Antonio decidimos, no sin dudas, no sin culpa, llevarlos al jardín maternal mientras estábamos trabajando. Una de las decisiones más difíciles de nuestras vidas. Inmediatamente supimos que habíamos encontrado un buen lugar para nuestros hijos, un lugar donde fueron cuidados, estimulados, donde aprendieron a compartir, a caminar, donde dejaron los pañales, un lugar que invitaba a los abuelos a jugar y donde las tías podían ir a contarles cuentos. Un lugar que nos dio siempre la tranquilidad que todos los papás necesitamos. Hoy dejamos el Jardín Palabracadabra para continuar la vida escolar en otro ámbito y hablo en plural porque terminar la etapa del maternal es un hecho que siente toda la familia. Otra vez ajustar la rutina, conocer nuevas seños, todo renueva un poco las ansiedades. Pero lo hacemos con la seguridad que nos da saber que hoy nuestros hijos nos pueden decir cómo la están pasando, qué sienten, si les gusta, si hicimos bien las cosas. Nuestros bebés hoy son niños seguros de sí mismos y de sus afectos gracias a nuestro trabajo como padres, a toda la familia que nos acompaña y al jardín que les abrió un mundo de oportunidades. A Marisela y Silvina Navarro y a todas las seños, felicitaciones por el jardín que han sabido construir y eternas gracias por enriquecer nuestra vida.
María Inés y Fabricio Bazán / María Inés Giménez DNI 23.641.134