Jueves 18 de Diciembre de 2008
Porque cuando trabajando necesité que alguien ocupara mi lugar de mamá supieron hacerlo inmejorablemente, gracias Alicia y Vivi. Gracias seños. Porque cuando necesité secar alguna lágrima de alguno de mis tres hijos, un rato extra, un mimo, un gesto, siempre estuvieron a la altura, conteniendo la situación. Gracias por los inviernos y los veranos, por los momentos compartidos con mis hijos, momentos únicos, irrepetibles, incomparables, diferentes... Gracias por estos diez años, por dejar una huella tan marcada, por cuidar a mis hijos como si les fueran propios. Por los pañales, los chupetes y las memes, los días de la familia, las obras de teatro, los días del niño. Por generar en mis hijos el placer de ir al jardín a divertirse: gracias por no ser iguales. Por haber sido una parte tan importante y necesaria en la vida de esta familia. Les di lo mejor que me brindó la vida, y me devolvieron lo mejor de ustedes. Gracias por el profesionalismo y una calidad humana poco común. Sigan adelante. A pesar de los vientos en contra y de las terribles pruebas que la vida nos depara: vale la pena.
Familia Cogo y María Virginia Alloatti, DNI 17.591.487