Lunes 05 de Enero de 2015
Tengo la impresión de no poder manifestar todo mi agradecimiento infinito con la Escuela "Vivir y Convivir", por como fueron, son y seguirán siendo cada uno de sus integrantes, empezando por su directora, Verónica González. También por Mónica Cattoni, profesores como María Lina Colantonio, Alberto Alejandro ("El Chapa", como le decíamos cariñosamente). Giselle y Claudia Rubinstein, Gabriela Usaj, Analía Russica, Lorena, Celina, Soledad Giménez, Soledad Cattoni, Florencia. La preceptora Elizabeth y tantos otros que pido perdón por no recordar sus nombres y conocerlos por su amabilidad. Gracias por haber tratado con tanto amor a mi hija, en el día a día, durante los años del secundario, con tanto espíritu de comprensión, con buena disposición, con solidaridad que hasta mi hija ha manifestado que en esa escuela no era un número sino una alumna feliz y que con sus compañeros sintió que eran una familia. También por el esfuerzo que implicó a cada profe enseñarle todos los días, con el único deseo que evolucione y se capacite dentro de sus posibilidades. Por la felicidad que experimentaban con cada logro, para otorgarle a la sociedad una persona útil, con educación, con preparación y buena persona. No encuentro las palabras exactas para decir gracias por toda esa obra de bien que le hicieron a mi hija. Quiero que todos los sepan. A muchos se los expresé y me respondieron que ellos eran los agradecidos por haberla conocido y tenido en su escuela. Todo esto me hizo sentir como mamá que mi lucha por las dificultades de mi hija valieron la pena, me enseñaron que se puede. Y ahora "Adelante por la vida!", como me dijeron el primer día cuando fui a anotarla y después de mucho peregrinar en otras escuelas que decían saber y tener proyectos de inclusión y luego tenía que sacarla porque esas inclusiones era mero márketing. Gracias por nunca haber discriminado a mi hija, sino todo lo contrario haberla incluido no sólo pedagógicamente sino en sus corazones. Gracias por tanto amor. Pido a Dios y al Ministerio de Educación que haya más escuelas como esta. Y a los padres que se identifiquen con mi situación les recomiendo esta escuela que transmite tantos valores a los alumnos y a los padres que siempre aprendemos de ellos. Que Dios llene de bendiciones a todos, porque lo merecen de verdad.
Angélica La Mattina
DNI 10.066.905