Miércoles 11 de Marzo de 2009
Simplemente muchísimas gracias don Víctor Vesco: por haber sabido interpretar como dirigente todo lo que es Rosario Central, su mística y su esencia netamente futbolística. Pero por sobre todo por habernos dado los títulos y actuado siempre con mesura y respeto hacia toda la familia centralista. Gracias por haberme permitido cada vez que coincidimos en alguna pizzería, como en la gloriosa noche del 19 de noviembre de 1995, luego de ganar la Copa Conmebol, en la ya desaparecida Splendid, de avenida Pellegrini, compartir su alegría junto a sus familiares y amigos y alzar la copa para festejar con mis hijos tan preciado título. Gracias por devolver siempre un saludo con una sonrisa franca cualquiera fuere el lugar en donde se lo encontrara. Lo vamos a extrañar como a todo grande que nos deja. Pero no le quepa la menor duda que persistirá por siempre en el recuerdo de todos los centralistas de corazón que, como usted, quisimos, queremos y soñamos con un Rosario Central cada día más grande. Hasta siempre, querido presidente.
Ricardo Antonio Valle, ricardovalle1954@hotmail.com