Domingo 14 de Junio de 2009
Un nuevo y violento robo se produjo la madrugada de ayer en la ciudad de Gálvez, en el
departamento San Jerónimo y a 130 kilómetros de Rosario. Al menos cuatro hombres encapuchados
ingresaron a una vivienda y después de desactivar una alarma maniataron y golpearon fuertemente al
dueño de la casa. Con el camino allanado se alzaron con unos 20 mil pesos en efectivo y huyeron sin
ser vistos. El episodio, que hasta anoche no había sido denunciado en la comisaría galvense, alertó
a los casi 3 mil vecinos del lugar ya que es el segundo caso que con las mismas características se
produce en muy poco tiempo.
El atraco se produjo poco después de la 1.30 de ayer cuando Víctor D.,
un docente de 55 años, fue sorprendido en su casa de Primera Junta y Alem por cuatro hombres
fuertemente armados y encapuchados. Para ingresar a la propiedad, que se levanta a una cuadra de la
transitada avenida Jorge Newbery (prolongación de la ruta 80 por la que se accede a la ciudad) los
delincuentes violentaron una puerta y desactivaron la alarma.
A esa hora Víctor D. estaba solo y los maleantes lo pudieron reducir sin
mayor oposición. “Lo golpearon fuertemente en la cabeza y el hombre tuvo que hacerse atender
en el hospital de la ciudad por las heridas que le causaron”, dijo la fuente que habló con
La Capital. Con el dueño de casa maniatado, los delincuentes revolvieron la casa en busca de
dinero mientras lo amenazaban con pistolas.
Dato certero. “Los ladrones tenían algún tipo de información porque este hombre había
sacado una suma importante de dinero para afrontar un problema de salud de uno de sus hijos y
fueron a buscar esa plata”, sostuvo el vocero. Y apuntó que lo robado “rondaría los 20
mil pesos”.
Víctor D. es un docente retirado que trabajó en Gálvez y también fue
director de una escuela técnica de Barrancas, localidad del mismo departamento que se ubica sobre
la ruta 11 y a 50 kilómetros de allí.
Ayer, en la ciudad no se hablaba de otra cosa que el robo sufrido por
Víctor D. y la preocupación crecía entre los vecinos ya que hace poco menos de un mes, el 16 de
mayo, un hecho similar había sufrido el senador provincial Danilo Capitani en su casa de Ameghino y
Blas Parera. “Quedate tranquilo, es un robo. Venimos por la plata que nos dijeron que
tenés”, fue la frase que un hombre armado con un cuchillo le dijo a las 4 de la mañana,
cuando dormía junto a su esposa y sus tres hijos. Así comenzó un atraco que duró unos 40 minutos y
que finalizó con los delincuentes abandonando la casa del político con un botín cercano a los 30
mil pesos, dos computadoras portátiles, dos cámaras fotográficas y tres teléfonos celulares. l