Martes 03 de Junio de 2014
Hace diez años, el tenis argentino vivió un momento único, y no es aventurado decir que irrepetible. La fecha: 6 de junio de 2004. El escenario: el court central de Roland Garros. Ese día se jugó una final del Abierto de Francia que "parecía ciencia ficción", según manifestó ayer uno de los protagonistas de esa jornada, Gastón Gaudio. Instalado en París para jugar el torneo de veteranos de ese Grand Slam, el Gato rememoró la victoria sobre Guillermo Coria que le permitió ganar el mismo trofeo que había levantado otro compatriota, Guillermo Vilas, en 1977.
"No sé si tenísticamente fue una excelente final, pero me pareció una de las finales más emotivas en mucho tiempo. Pasaron cosas inéditas, y parecía un partido de ciencia ficción", declaró Gaudio sobre aquella dramática definición, que tuvo por primera y única vez a dos argentinos, y en la que remontó dos sets para imponerse por 0/6, 3/6, 6/4, 6/1 y 8/6.
El Gato reconoció las diferencias que tuvo con Coria. "Nunca fue buena nuestra relación. No es que en ese partido cambió. Nunca nos llevamos bien y tampoco hoy. Ese partido no modificó nada, ya estaba bastante mal desde antes de empezar", explicó.
Gaudio estuvo junto a Vilas en París filmando imágenes para el documental Perfect Day, en el que se cuenta las historias de ambos ex tenistas, únicos argentinos que se consagraron en París Luz, y que se verá próximamente por Espn.
"Recuerdo todo, te puedo contar la final de ida y vuelta. Ahora estuvimos grabando un documental acá con Vilas y reviví toda la final otra vez", manifestó.
"A medida que pasan los años te das cuenta de lo que lograste. Sos un poco más grande y te das cuenta de cosas que cuando sos chico no estás muy consciente", dijo.
"Siempre es espectacular volver acá. Siempre fue el torneo donde mejor me sentí y donde mejor me siento. Es espectacular toda la atmósfera alrededor de este torneo. Es bárbaro", prosiguió.
Gaudio, de 35 años, se encuentra en París para participar en el torneo de veteranos, que comenzará mañana, junto a tenistas como los españoles Carlos Moyá y Albert Costa, los franceses Arnaud Clement y Sebastien Grosjean, y el croata Goran Ivanisevic. "Volver a vernos es divertido. Volvés a sentir la sensación de estar en una cancha de tenis", dijo Gaudio, quien admitió no llegar en las mejores condiciones. "Cero ritmo de nada. Ni de juego ni de tenis".