Sábado 28 de Noviembre de 2015
El asesinato el miércoles durante un acto politico del dirigente opositor Luis Manuel Díaz sigue provocando conmoción en América latina y el mundo. Ayer llegaron nuevas advertencias al gobierno de Nicolás Maduro para que garantice la seguridad de sus adversarios e investigue el crimen político. El máximo responsable de las Naciones Unidas para la defensa de los derechos humanos emplazó al gobierno chavista y le exigió el esclarecimiento del asesinato de Díaz. El gobierno acusa a presuntas "bandas rivales" por el crimen, pero fuera y dentro de Venezuela se apunta a las formaciones paramilitares del chavismo, que ya venían amedrentando a la oposición en la campaña para las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre. El chavismo teme perder estos comicios, pese al enorme dominio que ejerce, tanto de los medios como de todas las instituciones, incluidas las electorales.
Díaz murió asesinado a tiros el miércoles a la noche al finalizar un acto de campaña en el que participaba Lilian Tintori, esposa del líder Leopoldo López, el preso político más conocido de Venezuela. Los presentes en el acto culparon a militantes armados del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Venezuela debe proteger a los políticos opositores y disidentes y aclarar el asesinato a balazos de Luis Manuel Díaz, dirigente de Acción Democrática (AD), declaró el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Raad Al Hussein. "Insto a las autoridades a garantizar que la investigación del asesinato de Luis Díaz sea independiente e imparcial, y que lleve ante la justicia no solo a quienes lo perpetraron, sino también a los autores intelectuales de este asesinato", exigió Zeid mediante un comunicado. El Alto Comisionado instó al gobierno de Nicolás Maduro a "garantizar la adecuada protección de opositores políticos, defensores de derechos humanos y otras personas que enfrentan amenazas en relación al trabajo que desempeñan".
La muerte de Díaz durante un mitin en el centro del país, sacudió la recta final de la campaña electoral venezolana. El mismo día del crimen, Maduro calificó el homicidio de "ajuste de cuentas entre bandas rivales", algo que fue descalificado tajantemente por los participantes en el acto. "Como le recordé al presidente Maduro durante su reciente visita al Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, un Estado soberano debe defender y proteger a las personas que critican y cuestionan las políticas y prácticas del Estado", dijo en su comunicado el Alto Comisionado. "La democracia sufre mucho cuando el ambiente preelectoral se deteriora por la violencia, las amenazas y la intimidación", añadió el texto.
El máximo responsable para derechos humanos de la ONU y el mandatario venezolano ya cruzaron acusaciones durante la visita de Maduro a la sede del Consejo en Ginebra el 12 de noviembre. En esa ocasión Al Hussein aprovechó la presencia de Maduro para pedir "imparcialidad" a la justicia venezolana. Esta es considerada un mero apéndice del gobierno. Los numerosos fallos contra los dirigentes políticos opositores presos son un claro indicador de este estado de cosas.
Maduro contestó a Al Hussein con un largo discurso, en el que descalificó la autoridad del Alto Comisionado y pidió a los países miembros del Consejo que se dirijan directamente a su gobierno.Al Hussein también instó en su comunicado de ayer a "todas las partes" que se abstengan "de la violencia y de la retórica violenta en el periodo previo a las elecciones".
Santos. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, también se refirió a los recientes hechos de violencia ocurridos en Venezuela, como el asesinato del opositor Luis Manuel Díaz, y afirmó que espera que esto sea condenado "por el mundo entero". "Esto que sucedió en Venezuela merece por supuesto la condena del mundo entero. Ese asesinato no tiene ninguna justificación, esperamos que se haga la investigación del caso, que los responsables sean judicializados y hacemos votos para que ojalá no tengan unas elecciones con violencia. Venezuela necesita unas elecciones transparentes y sin violencia", dijo Santos.
En tanto, la canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, rechazó las afirmaciones del vocero del Departamento de Estado de EEUU sobre el asesinato de Díaz. "Venezuela rechaza las declaraciones de John Kirby por injerencistas, insolentes y falsas", dijo en Twitter. "Pretender vincular un asesinato por encargo entre bandas criminales con el proceso electoral venezolano evidencia además de mala fe, desesperación". La canciller dio por probado que el crimen fue producto de una refriega entre bandas criminales. Estados Unidos dijo que el crimen se enmarca en una serie "de ataques y actos de intimidación recientes" contra candidatos de la oposición a días de las elecciones. "Pedimos al gobierno de Venezuela que proteja a todos los candidatos políticos y llamamos al Consejo Nacional Electoral a que garantice que esta campaña se lleva a cabo de una manera que se fomente la participación completa del pueblo de Venezuela ", dijo el portavoz John Kirby.